En el marco del Día Nacional del Periodista en Nicaragua, que se conmemora cada 1 de marzo por la fundación del Diario de Nicaragua en 1884, la organización de derechos humanos Colectivo Nicaragua Nunca Más honró a los comunicadores perseguidos por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La entidad denunció que más de 310 periodistas se encuentran en el exilio y al menos 23 han sido despojados de su nacionalidad bajo acusaciones de “traición a la patria”.
El colectivo señaló que ejercer el periodismo en Nicaragua implica enfrentar cárcel, destierro, confiscación de bienes, amenazas y campañas de estigmatización. Desde 2018, cuando estalló la crisis sociopolítica que dejó más de 355 personas asesinadas, el periodismo independiente ha documentado violaciones a derechos humanos en medio de un contexto de represión sostenida.
Según la organización, el régimen ha ejecutado una política sistemática de cierre y asfixia contra más de 50 medios de comunicación, entre ellos La Prensa, Confidencial, 100 % Noticias y Radio Darío, además de congelar cuentas bancarias, cancelar licencias y realizar allanamientos y hostigamiento judicial. Entre los periodistas desnacionalizados figuran Álvaro Navarro, Carlos Fernando Chamorro, Jennifer Ortiz, Lucía Pineda Ubau, Miguel Mora, Luis Galeano, Patricia Orozco, Aníbal Toruño, Sofía Montenegro, Silvia Nadine Gutiérrez, Wilfredo Miranda y el cronista deportivo Miguel Mendoza.

En 2024 también fueron desterrados el periodista Víctor Ticay, enviado a Guatemala junto a otros 135 nicaragüenses y posteriormente privado de su nacionalidad; Henry Briceño, expulsado junto a su familia y despojado de sus propiedades; y Nohelia González, enviada a Estados Unidos. El colectivo denunció además casos de periodistas a quienes se les impide el reingreso al país como mecanismo de castigo.
Pese a la represión, la organización afirmó que el periodismo independiente continúa informando desde el exilio mediante plataformas digitales y mantiene la documentación de los abusos. En su pronunciamiento exigió la liberación de periodistas detenidos arbitrariamente, información sobre personas en desaparición forzada y el cese de la represión. Asimismo, el Colectivo pidió a la comunidad internacional otorgar nacionalidad a comunicadores en condición de apatridia y mantener la atención sobre Nicaragua, al advertir que sin verdad documentada no es posible la justicia.






