La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, llegó este jueves a la Asamblea Legislativa para pedir a los jefes de fracción que agilicen la aprobación de siete proyectos “estratégicos” durante las últimas semanas de gestión que le quedan a los legisladores.
Fernández dijo presentarse también como ministra de la Presidencia para sugerir que conformen una agenda común con los sietes proyectos sobre: ley para la ruta uno para los trabajos en la calle San José-San Ramón, resiliencia climática, reforma de apoyo presupuestario, tren metropolitano, expropiaciones, reforma a minería para Crucitas y el proyecto de ley para médicos especialistas.
La futura mandataria costarricense dijo a los jefes de fracción que tiene “una total disposición y una total anuencia” a facilitar las medidas que sean necesarias desde el Gobierno para que puedan “aprovechar el tiempo que le queda a la Asamblea en beneficio de los costarricenses”.
“Plantearles que en las semanas de trabajo que le quedan a esta Asamblea Legislativa podamos construir en equipo una agenda de algunos proyectos que ustedes y el gobierno consideren estratégicos y que podamos seguir adelante en las semanas que le quedan” a este órgano de Estado, dijo.
Fernández expresó que su propósito no es dialogar sino “construir y generar resultados”, por ello, dice que quiere que se “aproveche el tiempo” y que resuelvan problemas públicos. La futura mandataria sostuvo que en los siete proyectos que propone que se aprueben no concibe “que no logren ponerse de acuerdo”.
Fernández dijo entender que la Asamblea es para “parlamentar, pero no para parlamentar para siempre” porque dijo que el “gran perdedor es el pueblo de Costa Rica por la falta de acuerdos”. Particularmente, sobre la construcción de la carretera San José-San Ramón dijo que “la gente se ahoga en presas” y desfavorece la calidad de la vida.
Acusa a legisladores de ser garantistas de delincuentes
Fernández aseguró que en los siete proyectos que propone de aprobación no incluyó ninguno de seguridad porque acusó a los diputados de tener “una visión en algunos aspectos un poco más garantista de los delincuentes por encima de las víctimas va a ser muy difícil que nos pongamos de acuerdo”.
Sostuvo en la reunión con jefes de fracción que muchos de los proyectos aprobados no corresponden a la línea que quiere mantener en su mandato porque quiere “una línea de mano dura totalmente contra el crimen organizado respetando los derechos humanos que corresponden”.
“Hay una distancia grande entre lo que yo considero que hay que hacer en seguridad y lo que esta Asamblea ha planteado en los proyectos de ley” indicó. Además, instó a los diputados a que la agenda que llevó con los siete proyectos sea “un mínimo” y que los legisladores puedan aprobar incluso más iniciativas.

“Diálogo respetuoso”
Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa, el legislador del opositor Partido Liberación Nacional, Rodrigo Arias Sánchez, calificó como positiva la reunión sostenida con la presidenta electa y los jefes de fracción.
Según Arias, se trató “de un espacio de diálogo claro, respetuoso y abierto” con las distintas bancadas del Congreso.
Arias afirmó que Fernández respondió a las inquietudes planteadas por las fracciones y dejó abiertas las puertas para continuar conversando sobre proyectos prioritarios que el Gobierno buscaría tramitar en las próximas semanas.
Además, resaltó su satisfacción al ver a la futura mandataria ejercer un diálogo respetuoso con la oposición, subrayando que esa es “la forma de gobernar en Costa Rica” y augurando resultados positivos para el país.







