Una anunciada visita oficial del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a Costa Rica ha generado una fuerte controversia política, a solo dos semanas de las elecciones presidenciales del próximo 1 de febrero. El viaje, anunciado por el presidente Rodrigo Chaves, ha sido interpretado por sectores opositores como una posible injerencia extranjera en el proceso electoral.
“Don Nayib viene a seguirnos dando consejo”, expresó Chaves en su primera conferencia de prensa del año, al confirmar que Bukele visitará el país para participar en una inspección simbólica del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado, también conocido como la nueva “mega cárcel” de Costa Rica.
La polémica se intensificó luego de que Claudio Alpízar, candidato del partido Esperanza Nacional, denunciara un presunto financiamiento irregular extranjero vinculado a la visita de Bukele. Alpízar afirmó que su partido posee información sobre movimientos financieros relacionados con visitas recientes entre ambos países, destinados supuestamente a fortalecer la campaña de Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
De acuerdo con Alpízar, los fondos serían utilizados para el pago de hasta 21,000 cuidadores de votos, quienes recibirían un estipendio de ₡50,000 (aproximadamente $100) cada uno.
La diputada Pilar Cisneros, mano derecha de Chaves y de Fernández, desestimó la denuncia por considerarla “infundada y sin pruebas”. El PPSO anunció una demanda por difamación contra Alpízar.
TSE analiza recurso para impedir ingreso de Bukele
En paralelo, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) confirmó que recibió un amparo electoral presentado por un ciudadano que busca impedir el ingreso de Bukele al país, por considerar que su presencia podría influir en la campaña electoral.
La presidenta del TSE, Eugenia Zamora, explicó que el recurso está en análisis y que no fue presentado por Alpízar ni por algún partido político.
Juristas costarricenses han cuestionado si el TSE tiene competencia para frenar la entrada de un jefe de Estado extranjero, lo que agrega otra capa de incertidumbre legal al caso.

Candidatos rechazan injerencia extranjera
Diversos aspirantes presidenciales también han expresado su rechazo a la visita. Claudia Dobles Camargo, de la Coalición Agenda Ciudadana, cuestionó la utilidad del viaje y denunció lo que considera una “venta de humo” con la “mega cárcel”, que en realidad es una ampliación del penal de La Reforma.
“Costa Rica es un pueblo soberano y debe decidir en libertad. No podemos permitir ningún tipo de injerencia extranjera, directa ni indirecta”, declaró Dobles.
Por su parte, Boris Molina, del Partido Unión Costarricense Democrática, calificó la visita de Bukele como una “indignidad” y criticó tanto al mandatario salvadoreño como a Rodrigo Chaves por “inmiscuirse en asuntos internos”.
A la controversia se suma el vínculo familiar entre Bukele y el candidato José Aguilar, del Partido Avanza, quien está casado con Johana Bukele, prima hermana del presidente salvadoreño. Medios locales han especulado sobre una posible reunión entre ambos, aunque no ha sido confirmada oficialmente.
En cuanto a Laura Fernández, Pilar Cisneros aclaró que no hay ningún encuentro previsto, aunque “si don Nayib la invita, eso ya dependerá del programa que tenga”.
La visita de Bukele está prevista para la próxima semana, justo cuando inicia la fase final de las campañas, y coincide con el arranque simbólico de las obras de la nueva cárcel.







