La inseguridad y la delincuencia se consolidan como el principal problema en Costa Rica para la mitad de los ciudadanos, según una encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) y la Universidad de Costa Rica.
Para el 50% de los costarricenses, la inseguridad y delincuencia es el principal problema del país, un aumento de 4.5 puntos porcentuales desde la última medición en septiembre de 2025, y superando ampliamente a los demás temas de preocupación.
En cuanto a la percepción de seguridad, el 54 % de los encuestados considera que ha empeorado en los últimos 12 meses, aunque este indicador muestra una reducción de casi 20 puntos porcentuales respecto a octubre de 2025, cuando alcanzaba el 71 %.
Por otro lado, el 28 % de la población cree que la seguridad ha mejorado, lo que representa un aumento de 13 puntos porcentuales, mientras que un 18 % considera que se mantiene igual.
La segunda mayor preocupación de los costarricenses es la corrupción con un 10.5 %, aunque con una disminución de 5 puntos porcentuales en comparación con la medición anterior.
El tercer puesto lo ocupa la percepción de mala gestión del gobierno, con un 6.2 %, desplazando a temas como el costo de la vida y la situación económica, que figuraban anteriormente en esa posición.
El estudio también revela una percepción más favorable en el ámbito educativo. Un 47 % de los encuestados indicó que la educación ha mejorado en el último año, lo que supone un incremento de 8 puntos porcentuales.
En contraste, el 38 % considera que la situación educativa ha empeorado, reflejando una disminución de 9 puntos porcentuales frente a la medición anterior.
La situación económica
Respecto a la economía, el 40 % de los consultados calificó la situación actual como buena o muy buena, mientras que un 35 % la percibe como mala o muy mala.
Un 25 % de la población considera que la economía se mantiene en un nivel regular, evidenciando una percepción dividida sobre el desempeño económico del país.
Los resultados reflejan que, aunque persisten preocupaciones estructurales como la inseguridad, existen señales mixtas en otros sectores clave como educación y economía.







