Un informe de la Escuela de Planificación y Promoción Social (PPS) de la Universidad Nacional (UNA) ha puesto en evidencia serias deficiencias en los 20 planes de gobierno de los partidos políticos que aspiran a la presidencia de Costa Rica en las elecciones del 1 de febrero de 2026.
El estudio, titulado “Del discurso a la capacidad de gobierno: análisis de los planes de gobierno 2026 desde la planificación, el enfoque territorial y el desarrollo económico local”, evalúa la capacidad programática de los planes sin enfocarse en ideologías o promesas, sino en su viabilidad para ser ejecutados.
Según el informe, el sistema político costarricense enfrenta un desafío profundo: convertir el discurso político en acciones concretas y ejecutables.
“El estudio no evalúa ideologías ni promesas, sino capacidad programática. Y en ese terreno, el sistema político costarricense enfrenta un desafío profundo: pasar del discurso coherente a la acción planificada y ejecutable”, señala el informe.
El estudio evaluó los planes de los 20 partidos según cinco dimensiones clave: coherencia interna, planificación, enfoque territorial, rol de las municipalidades, desarrollo económico local y operatividad. Cada partido fue calificado de 1 a 5, siendo 5 la nota más alta. Ningún partido alcanzó la calificación máxima en todos los criterios.
Las calificaciones
El Partido Liberación Nacional (PLN) obtuvo la calificación más alta, con un promedio de 3.84, seguido por el Frente Amplio con 3.80, la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) con 3.69, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con 3.07 y el Partido Centro Democrático y Social (PCDS) con 3.04. Los demás partidos recibieron calificaciones entre 2.96 y 1.20.
Uno de los puntos más críticos del informe es la dimensión de planificación, donde se evidenció que “el uso de la planificación es aún una de las mayores debilidades de los planes, ya que abundan las promesas, pero escasean las herramientas para cumplirlas”. Solo cinco partidos lograron calificaciones altas en esta dimensión.
El enfoque territorial también presentó deficiencias. Aunque se reconoce la existencia de diferentes regiones y zonas, el informe señala que el enfoque es más descriptivo que estratégico. “El territorio aparece como ‘escenario’ y no como variable decisoria”, subraya el informe, indicando la falta de estrategias claras para abordar las necesidades de las distintas regiones del país.
A pesar de las debilidades, algunos partidos se destacaron en varias dimensiones. La Coalición Agenda Ciudadana, el Frente Amplio y el Partido Liberación Nacional fueron los que obtuvieron mejores calificaciones, destacándose en cuatro dimensiones cada uno.
El oficialista Partido Pueblo Soberano, de la candidata Laura Fernández, líder en intención de voto, no destaca en el análisis.
Este informe pone de manifiesto la necesidad urgente de mejorar la planificación y ejecución de los planes de gobierno en Costa Rica, a fin de garantizar que las promesas electorales se transformen en políticas públicas efectivas que beneficien al país.
Municipalidades como Actores Secundarios
El informe destaca el papel limitado de las municipalidades en la mayoría de los planes de gobierno. La mayoría de los partidos las conciben como actores secundarios, a pesar de su importancia en el desarrollo territorial del país. Este enfoque débil de las municipalidades refleja una falta de reconocimiento de su papel central en la implementación de políticas a nivel local.
En cuanto a la operatividad, es decir, la capacidad de los partidos para pasar del plan a la acción, el informe revela que ningún partido logró una calificación alta. Aunque las propuestas son bien intencionadas, se observa una falta de una ruta clara para su implementación. Esto refleja una carencia de planes concretos y detallados que permitan materializar las promesas de los programas de gobierno.







