La Contraloría General de la República encontró “inconsistencias severas” en los análisis de los estados financieros del gobierno de Costa Rica durante el año pasado, es decir, durante el gobierno de Rodrigo Chaves, quien ahora ejerce como ministro de Hacienda y de la Presidencia.
El informe señala en la gestión de las finanzas se reportaron “inconsistencias severas”, por lo que, concluye que los estados financieros “no son confiables”. La gerente del Área de Fiscalización para el Desarrollo de las Finanzas Públicas de la CGR, Julissa Sáenz Leiva, aseguró que al cierre del 2025 los estados financieros “no presentan de forma razonable la situación financiera”.
Sáenz Leiva dijo que en la verificación de los datos financieros encontraron “ausencia de un registro confiable e íntegro de la infraestructura y terrenos”, así como “diferencias no conciliadas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la “necesidad de un análisis técnico de la exigibilidad de los saldos a favor de los contribuyentes”.
Sin información
Explicó que esta ausencia de información íntegra impide a los tomadores de decisiones “conocer la realidad del patrimonio público”. Incluso, el reporte indica que en el primer semestre de 2026 se reportó “un crecimiento casi nulo de los ingresos corrientes”, lo que, llevó al Ministerio de Hacienda a reconocer una baja de ingresos de 373,000 millones de colones ($8.2 millones).
Estas conclusiones son expuestas en los informes de “Dictamen sobre los Estados Financieros Consolidados del Gobierno de la República al 31 de diciembre de 2025”; en el “Informe de Evolución Fiscal y Presupuestaria al 30 de junio de 2026” y en la “Certificación de la razonabilidad de la efectividad fiscal de los ingresos del Presupuesto de la República para el ejercicio económico 2026”.
Los documentos emitidos este año señalan que de enero a junio de 2026 se identificó un “estancamiento de los ingresos corrientes”, sumado a “una reducción del gasto social y un aumento de la deuda del Gobierno”, lo cual, tendría relación con “las necesidades de financiamiento y altos saldos de liquidez”.







