El fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, amenazó con acciones judiciales para, según él, esclarecer y “exponer la verdad” sobre los comicios y el accidentado escrutinio que tardó un mes.
El anuncio se produjo luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) emitiera la declaración final del proceso, difundida de manera virtual 6 horas antes de vencer el plazo legal, sin la participación de uno de sus consejeros, quien no reconoció los resultados.
Zelaya afirmó que el Ministerio Público realizará “próximamente” acciones judiciales para investigar lo ocurrido durante el proceso electoral y advirtió que “ningún acto que atente contra la voluntad popular y la soberanía quedará en la impunidad”, con el objetivo de sentar un precedente institucional.
El CNE oficializó el 24 de diciembre como presidente electo al conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional, quien recibió respaldo del presidente estadounidense Donald Trump durante la campaña.
El fiscal general está alineado con el oficialismo, que ha llamado a protestas por desconocer los resultados. Tanto las presidenciales, legislativas como las municipales no le favorecieron a Libre, el partido comandado por Manuel Zelaya, depuesto mandatario hondureño.
El Ministerio Público, actuando con responsabilidad constitucional y absoluto respeto al orden democrático, no intervino ni interrumpió ninguna etapa del proceso de las elecciones generales. Sin embargo, una vez emitida la declaratoria oficial, informo que próximamente se…
— Johel Antonio Zelaya Alvarez (@jaza_hn) December 31, 2025
Según los datos oficiales, el Partido Nacional obtuvo 49 de los 128 escaños del Parlamento; el Partido Liberal 41; el oficialista Libre 35; Innovación y Unidad Socialdemócrata dos, y Democracia Cristiana uno. En las alcaldías, el Partido Nacional logró 151, seguido por el Liberal con 76 y Libre con 69.
Durante el proceso, las consejeras electorales denunciaron presiones y ataques desde distintas instancias del Estado, incluida la Fiscalía, lo que incrementó las dudas sobre la transparencia del conteo y la proclamación de resultados.
Desde el oficialismo, la excandidata presidencial Rixi Moncada calificó el resultado como un “golpe electoral” y sostuvo que no se contaron todas las actas ni los votos, denunciando una supuesta injerencia externa y llamando a una etapa de “lucha popular” en defensa de la democracia.







