El exvicecanciller de Honduras, Antonio García, afirmó que el Estatus de Protección Temporal (TPS) para hondureños llegó a su fin tras la decisión de Estados Unidos y es irreversible.
García sostuvo que ya no existe una vía jurídica, legislativa o ejecutiva para mantener el beneficio migratorio. “El TPS está muerto”, declaró al valorar la resolución estadounidense.
Una decisión que cierra las vías de continuidad
Según el exfuncionario, Washington dejó claro que los beneficiarios deben salir del país por voluntad propia. De lo contrario, enfrentarían procesos de deportación.
García señaló que la decisión llegó después de una batalla legal iniciada tras el anuncio estadounidense de septiembre de 2025.
La resolución del Departamento de Estado confirmó la cancelación del programa para Honduras. Posteriormente, una corte estadounidense falló a favor del presidente Donald Trump.
Cuestiona la relación entre Honduras y Washington
El exvicecanciller también cuestionó la relación entre el Gobierno de Honduras y la administración de Trump.
García recordó que Trump se comprometió a trabajar con el presidente hondureño Nasry Asfura antes de las elecciones. Sin embargo, consideró que esa relación no produjo los resultados esperados para los migrantes hondureños.
Además, criticó que el Gobierno hondureño no aprovechara esa supuesta relación especial con Estados Unidos.
Durante su gestión en el gobierno de la izquierdista Xiomara Castro, García dijo que Honduras pidió de forma constante una extensión del TPS. Él renunció a su cargo en agosto de 2025, por diferencias con la mandataria en el manejo del apoyo al exdictador venezolano Nicolás Maduro.
El futuro del programa en El Salvador
El exvicecanciller afirmó que ahora seguirá con atención la decisión de Washington sobre El Salvador.
El Gobierno estadounidense deberá determinar en septiembre si extiende o cancela el TPS para los salvadoreños.
García consideró que una eventual extensión para El Salvador tendría implicaciones para Honduras. Según su planteamiento, demostraría que Washington otorgó un trato diferente a ambos países.
El TPS permite a ciudadanos de determinados países permanecer temporalmente en Estados Unidos cuando existen condiciones que impiden su retorno seguro. Su cancelación deja a miles de hondureños ante la necesidad de definir su situación migratoria.







