En el marco de un homenaje celebrado en el Museo de la Diáspora Cubana en Miami, el expresidente de Polonia y Premio Nobel de la Paz, Lech Wałęsa, envió un mensaje de firmeza y esperanza democrática al pueblo de Nicaragua, subrayando que el verdadero cambio debe nacer del compromiso interno de sus ciudadanos.
“El apoyo internacional puede ser un respaldo importante, pero el cambio real debe surgir desde dentro del país, mediante la movilización responsable y la determinación de sus ciudadanos”, sostuvo el histórico líder del movimiento “Solidaridad” en referencia a su experiencia en la lucha contra el comunismo en la década de los 80.
Wałęsa enfatizó que la libertad no depende exclusivamente de factores externos, sino de la capacidad de organización y unidad del propio pueblo. No obstante, señaló que debe aprovecharse la estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos impulsada por el presidente Donald Trump para consolidar la unidad política y avanzar hacia la paz.
El exmandatario, considerado una figura emblemática en la caída del comunismo en Europa del Este, reiteró que los pueblos organizados pueden derrotar sistemas autoritarios y construir transiciones pacíficas hacia la libertad, un mensaje que ha marcado su trayectoria política.
La intervención generó interés entre los asistentes, muchos de ellos exiliados latinoamericanos, especialmente cubanos y venezolanos, quienes ven en la experiencia polaca un referente histórico para los actuales procesos democráticos en la región.
Durante el evento, Marcel Felipe, presidente del Museo de la Diáspora Cubana, agradeció a Wałęsa por su respaldo a la causa de la libertad de Cuba, compromiso que el exmandatario prometió apoyar y visitar una vez la isla sea liberada. Por su parte, Orlando Gutiérrez Boronat, presidente del Directorio Democrático Cubano, expresó que los días para lograr una Cuba auténticamente libre y democrática están por llegar y agradeció el apoyo de estadistas internacionales como Wałęsa.
El expresidente polaco insistió en que la libertad y la democracia no se alcanzan esperando que otros “nos las den”, sino mediante la organización y unión de los pueblos que defienden esos valores. Reiteró su solidaridad con los exiliados de Cuba, Venezuela y Nicaragua, y manifestó su esperanza de que puedan trabajar junto a sus compatriotas dentro de sus países para alcanzar la libertad.







