La Unión Europea (UE) expresó este miércoles su preocupación por las circunstancias que rodearon la muerte del líder indígena miskito y exdiputado nicaragüense Brooklyn Rivera y pidió una investigación “exhaustiva, imparcial y transparente”.
Rivera murió como prisionero político de la dictadura criminal Ortega Murillo, el pasado 30 de mayo en Managua.
En una declaración difundida por el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), la UE lamentó profundamente el fallecimiento de Rivera, detenido desde septiembre de 2023, y trasladó sus condolencias a su familia, a su comunidad indígena y a quienes trabajaron junto a él.
“La UE observa con preocupación las circunstancias que rodean la muerte del señor Rivera mientras se encontraba bajo custodia, especialmente ante los informes de detención prolongada sin contacto con su familia”, indicó el bloque comunitario.
UE le pide “peras al olmo”
Bruselas instó a las autoridades nicaragüenses a esclarecer los hechos que condujeron a su muerte y reiteró su llamado a la liberación de todas las personas detenidas por motivos políticos.
Rivera, de 73 años, fue uno de los principales dirigentes indígenas de la Costa Caribe nicaragüense y una figura histórica en la defensa de los derechos territoriales y políticos del pueblo miskito.
Su arresto ocurrió en medio de la crisis política y de derechos humanos que vive Nicaragua desde 2018.
Durante casi tres años, familiares, organizaciones indígenas y organismos internacionales denunciaron la falta de información sobre su paradero y estado de salud.
Solidaridad con el pueblo de Nicaragua
En las últimas semanas, la dictadura divulgó imágenes del dirigente hospitalizado y en condición crítica, antes de confirmar su fallecimiento.
La muerte de Rivera ha generado reacciones de condena por parte de organizaciones de derechos humanos, opositores nicaragüenses y representantes de la comunidad internacional, que han expresado preocupación por la situación de los presos políticos en el país.
La UE afirmó que mantiene su solidaridad con el pueblo nicaragüense y reafirmó su respaldo a la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho y el papel de la sociedad civil en la defensa de estos principios.
