España expulsa a embajador de la dictadura de Nicaragua en Madrid

Reaccion diplomática fue en reciprocidad porque régimen de Nicaragua expulsó el domingo a embajador de España y otros funcionarios diplomáticos

cancillería nica

Edificio de la cancillería sandinista en Managua.

El Gobierno de España declaró persona non grata al embajador de Nicaragua en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, y a un segundo diplomático acreditado en la capital española, a quienes expulsó

La acción es una respuesta directa a la expulsión de su propio embajador en Managua por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La medida de Madrid se adoptó un día después de que la dictadura nicaragüense ordenara la salida inmediata del embajador español Sergio Farré Salvá y del ministro consejero Miguel Mahiques Núñez de Nicaragua.

Fuentes oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, han subrayado que la expulsión de los diplomáticos nicaragüenses se basa en un principio de “estricta reciprocidad”.

Madrid considera el acto como una “acción injustificada” del dictador Ortega contra los representantes de España en Managua.

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Cancillería de España en Madrid.

España mantiene compromiso con el pueblo

El comunicado del departamento ministerial remarca que, pese a este episodio, el Gobierno español pretende mantener relaciones sanas con “el pueblo hermano de Nicaragua”.

El embajador Farré Salvá, nombrado por el Ejecutivo español en diciembre de 2025, llevaba apenas dos meses en Managua cuando se le comunicó la orden de abandonar el país.

La Cancillería de la dictadura nicaragüense no ha publicado hasta ahora una explicación oficial sobre los motivos que llevaron a expulsar al diplomático y a su número dos, quienes ya han emprendido el viaje de regreso a España.

La decisión de Madrid marca una nueva fase de tensión entre ambos países, que arrastran una relación diplomática muy deteriorada desde hace años.

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Dictadores de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Malas relaciones

Las crisis han sido recurrentes: en agosto de 2021 España llamó a consultas a su embajadora en Managua tras una nota de la Cancillería del régimen sandinista, en la que se acusaba al Gobierno español de “injerencia”.

Los dictadores lanzaron duras imputaciones sobre “asuntos internos”. Más tarde, Managua no permitió el regreso de esa embajadora, lo que desencadenó el retiro del embajador nicaragüense en Madrid.

Durante un breve periodo, las relaciones se normalizaron: en febrero de 2023 la diplomática española Pilar Terrén Lalana presentó sus cartas credenciales en Managua, mientras que Gelli hizo lo propio en Madrid en mayo de ese año.

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La dictadura de Nicaragua tiene dos cancilleres, el exmilitar sandinista Denis Moncada y el ex agente de espionaje Valdrack Jaentschke

Dictadura más aislada

La actual escalada ocurre en un contexto de creciente aislamiento internacional del régimen de Ortega y su maquiavélica esposa, codictadora Rosario Murillo.

En los últimos años, el régimen nicaragüense ha expulsado o negado el plácet a representantes diplomáticos de varios países y organizaciones, incluidos Brasil, la Unión Europea, Colombia y la Santa Sede, y ha retirado el permiso al embajador de Estados Unidos.

También ha forzado la salida de múltiples organismos internacionales, desde la Organización de Estados Americanos hasta la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la FAO o el Comité Internacional de la Cruz Roja, entre otros.

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