El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Thomas “Tommy” Pigott, destacó este viernes la relación entre Washington y el gobierno de Nayib Bukele. Además, anunció que Estados Unidos espera organizar una cumbre económica con El Salvador.
“El presidente Bukele es uno de nuestros socios más valiosos en la región”, afirmó Pigott en un comunicado divulgado.
El funcionario agregó que Estados Unidos espera ser sede de una cumbre económica entre ambos países. El objetivo será fortalecer la alianza bilateral y promover intereses económicos compartidos.
La declaración refleja el nivel de cooperación alcanzado entre el gobierno de Bukele y la administración del presidente Donald Trump. Ambos gobiernos han ampliado sus acuerdos en seguridad, migración, comercio e inversión.
Cooperación migratoria y de seguridad
La relación entre Bukele y Trump tomó fuerza desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en enero de 2025.
El 23 de enero de ese año, ambos presidentes hablaron por teléfono sobre migración irregular y la lucha contra organizaciones criminales transnacionales. Trump también destacó el liderazgo de Bukele en la región.
Días después, el secretario de Estado Marco Rubio visitó El Salvador. Durante esa reunión, Bukele ofreció recibir a miembros de la pandilla Mara Salvatrucha que estuvieran ilegalmente en Estados Unidos.
El presidente Bukele @nayibbukele es uno de nuestros socios más valiosos en la región. Estados Unidos espera organizar una cumbre económica entre nuestras dos naciones para profundizar nuestra importante alianza con El Salvador y continuar promoviendo nuestros intereses…
— Embajada EEUU en ES (@USEmbassySV) August 22, 2026
También aceptó recibir y encarcelar a migrantes extranjeros considerados delincuentes violentos. La propuesta incluyó a integrantes de la organización venezolana Tren de Aragua.
Además, Rubio y Bukele acordaron un memorando de entendimiento sobre cooperación nuclear civil. Estados Unidos también anunció medidas para reactivar programas de seguridad y análisis de viajeros en El Salvador.
Deportaciones marcaron la alianza
La cooperación migratoria se amplió durante 2025 con la llegada a El Salvador de personas deportadas desde Estados Unidos.
En abril de ese año, Trump recibió a Bukele en la Casa Blanca. El encuentro puso en primer plano el acuerdo para trasladar a El Salvador a personas acusadas de delitos y vínculos con pandillas.
El esquema generó cuestionamientos internacionales, especialmente por las condiciones de detención y por casos de personas cuya situación migratoria estaba en disputa.
Sin embargo, ambos gobiernos mantuvieron la cooperación en materia migratoria y de seguridad.
El comercio pasó al centro de la relación
La agenda bilateral también incorporó acuerdos económicos de mayor alcance.
En noviembre de 2025, Washington y San Salvador acordaron un marco para un acuerdo de comercio recíproco. El documento planteó reducir barreras no arancelarias y facilitar el acceso de productos estadounidenses al mercado salvadoreño.
El acuerdo definitivo se firmó el 29 de enero de 2026. El pacto aborda normas para vehículos, productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y otros bienes.
Además, incluye compromisos sobre comercio digital, propiedad intelectual, ambiente, trabajo y seguridad de las cadenas de suministro.
El convenio también contempla que instituciones estadounidenses puedan evaluar financiamiento para inversiones en sectores considerados estratégicos en El Salvador.
Este acuerdo se suma al Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, vigente para El Salvador desde 2006.
Minerales estratégicos ganan importancia
La cooperación económica también se extendió a los minerales considerados críticos para Estados Unidos.
En enero de 2026, ambos países alcanzaron un acuerdo comercial que facilita la participación de empresas estadounidenses en la cadena de suministro de minerales críticos en El Salvador. El pacto también contempla cooperación en controles de exportación y sanciones.
La agenda busca ampliar la participación empresarial estadounidense en sectores estratégicos. También incorpora infraestructura y condiciones para facilitar nuevas inversiones.
Una cumbre económica en preparación
La declaración de Pigott coloca ahora la cooperación económica como uno de los siguientes pasos de la relación bilateral.
El portavoz no precisó la fecha ni los participantes de la eventual cumbre. Tampoco detalló los sectores que podrían abordarse durante el encuentro.
Por ahora, Washington presenta a El Salvador como un socio relevante dentro de su política hacia América Latina. La nueva iniciativa busca profundizar los vínculos comerciales y de inversión entre ambos países.







