El docente de la Universidad de Costa Rica (UCR), Ricardo Zeledón Zeledón, presentó un recurso de amparo contra la construcción, inauguración e inminente traslado de privados de libertad al Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (Cacco).
Zeledón informó en sus redes sociales que el amparo se procesó en el expediente 26-0366376-0007-CO contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado; el ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles; y el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas.
El académico basa su acción en que la entrada en funcionamiento del nuevo megacentro de detenciones podría llevar a la vulneración de derechos fundamentales, tomando en cuenta que este sigue el modelo del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador.
“(El amparo busca) demoler, no inaugurar ni el traslado de privados de libertad a la cárcel copia de la del dictador Nayib Bukele, por inminente violación a los derechos humanos”, aseguró Zeledón.
Zeledón acusó al gobierno costarricense en la administración de Rodrigo Chaves de emitir un financiamiento de $15.5 millones “sin precisar que sería” para el Cacco y ahora externa sus preocupaciones por las medidas de aislamiento, las condiciones de las celdas, las restricciones de visitas y llamadas y la ausencia de programas de reinserción que caracterizan al modelo salvadoreño, mismo que buscaría replicarse en Costa Rica.
El ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, dijo que recibió la entrega de las nuevas instalaciones y que será la Presidencia de la República quien anuncie la fecha oficial de inauguración del recinto carcelario, construido en 31,000 metros cuadrados.
El funcionario dijo que no podría detallar cuándo iniciará el traslado de presos hacia el Cacco por medidas de seguridad. Se estima que el recinto tiene capacidad para 5,000 personas, distribuidas en cinco módulos de 1,200 cada uno.
El Cacco se encuentra construido dentro del penal “La Reforma” y fue responsabilidad de la empresa Edificadora Centroamericana Rapiparedes S. A., para cuyo proyecto se destinaron al menos $47 millones (21,000 millones de colones costarricenses) en financiamiento.






