La diputada hondureña del Partido Liberal, Sarahí Espinal, propuso aumentar hasta a 40 años de prisión las penas por feminicidios impuestas según el Código Penal. De acuerdo a las condiciones en las que haya sido cometido el crimen, la pena podría ser perpetua.
El Congreso Nacional recibió la iniciativa de Espinal para reformar el artículo 208 del Código Penal hondureño para aumentar los años de prisión para los condenados por el delito de feminicidio, con penas de 30 a 40 años.
La legisladora solicita que también se contemple que cuando el feminicidio ocurra en “circunstancias agravantes”, como en relaciones de pareja, donde exista violencia doméstica o sexual, tortura, mutilación o presencia de los hijos en el crimen, la pena sea perpetua.
“Los femicidios contra la mujer deben de ser penados y deben de ser investigados y no debemos de permitir que una mujer más sea víctima de violencia contra la mujer”, afirmó la diputada.
Además, en los agravantes se incluye la participación de funcionarios en el crimen o si la mujer asesinada fue privada de libertad. El proyecto contempla también que los feminicidas no puedan acceder a medidas sustitutivas como libertad condicional, conmutación de la pena o indultos.
Por otro lado, la reforma propuesta incluye que los delitos de femicidio sean imprescriptibles, para que las investigaciones y procesos judiciales no sean detenidos por cumplir cierto período desde que fueron cometidos.
Organizaciones de mujeres reportan a más de 70 mujeres asesinadas en Honduras de forma violenta desde enero hasta abril de 2026. Se estima que de esa cantidad, al menos el 70 % fueron feminicidios y el resto serían muertes violentas producto de actividades delictivas.







