La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo está intensificando la persecución religiosa contra la Iglesia Católica como una forma de presionar para el nombramiento de obispos afines al régimen, asegura el politólogo nicaragüense Félix Maradiaga.
“Esta práctica perversa de los regímenes dictatoriales de intervenir para forzar el nombramiento de líderes religiosos más cercanos al régimen, o al menos más complacientes, ha sido empleada por el Partido Comunista de China y el régimen comunista de Cuba”, denunció Maradiaga, presidente de la Fundación Libertad.
Según el politólogo, quien fue preso político de la dictadura, uno de los factores que impulsan la creciente persecución religiosa en nuestro país es la necesidad de la Santa Sede de nombrar nuevos obispos.
Maradiaga explica que actualmente hay tres obispos en el exilio: Monseñor Isidro Mora Ortega de Siuna, Monseñor Rolando Álvarez de la Diócesis de Matagalpa y Monseñor Silvio Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua. Además, la Diócesis de Estelí permanece sin obispo.
Además, el arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes ha presentado su renuncia al alcanzar la edad canónica de 75 años, y el Obispo de Jinotega, Monseñor Carlos Herrera, también ha renunciado debido a su edad.
De manera que en este momento, Nicaragua solo cuenta con obispos en Chontales y León, mientras que los periodos de los obispos de Managua y Jinotega han expirado.

“Existen fuertes rumores de que el régimen sandinista ha propuesto nombres de sacerdotes alineados con sus intereses a la Santa Sede. Sin embargo, la Santa Sede no ha aceptado estos candidatos, y el régimen ahora intenta presionar al Vaticano para que nombre sacerdotes que sean afines a su causa”, asegura Maradiaga.
El politólogo denunció que en la diócesis de Matagalpa ya casi no hay sacerdotes y “sólo quedan la Dalia, Waslala y Río Blanco, con párrocos, el resto de parroquias están sin sacerdotes”.
“La dictadura sandinista parece implacable en sus esfuerzos por subyugar a la Iglesia Católica Nicaragüense. La Iglesia en Nicaragua está bajo una severa persecución”, advirtió Maradiaga.
El politólogo llamó a la comunidad internacional y todas las personas de fe deben levantarse contra esta interferencia y persecución flagrante.
“Debemos defender la libertad religiosa y la autonomía de la Iglesia” agregó.
El Modelo Chino de represión religiosa
El arresto de obispos y sacerdotes en Nicaragua parece destinado a crear una especie de iglesia paralela que presione a El Vaticano a nombrar obispos y párrocos fieles a la dictadura de Ortega y no al papa. Justo como el que implantó el Partido Comunista Chino (PCCh).
En China, los obispos e incluso cardenales son nombrados directamente por el Partido Comunista sin la aprobación del Vaticano. En el año 2005, el Papa Benedicto XVI se sintió obligado a reconocer a algunos de esos obispos y cardenales, y finalmente, en el año 2018, se llegó a un acuerdo entre el Partido Comunista chino y el Vaticano.
El asedio es simplemente similar al de las fuerzas de seguridad orteguistas en Nicaragua.