La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció que excarcelará a más reos comunes durante Semana Santa, en lo que sería la segunda liberación masiva de presos en lo que va de 2026.
Esta es una práctica que, según expertos en seguridad ciudadana, incrementa la inseguridad y evidencia un doble rasero judicial frente a los presos políticos.
La vocera oficial, Rosario Murillo, informó hoy que el régimen realizará en los primeros días de la Semana Santa una nueva entrega de reos a sus familias bajo el programa de “convivencia familiar”.
Sin embargo, no precisó cuántas personas serán liberadas.
La excarcelación ocurre después de que el 2 de febrero el régimen liberara a 1,200 reos comunes, de los cuales 1,153 eran hombres y 47 mujeres.
Ellos eran procedentes de distintos centros penitenciarios, principalmente del penal Jorge Navarro, conocido como La Modelo, en Tipitapa.
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Críticas por impacto en la seguridad
Especialistas en seguridad ciudadana cuestionan estas liberaciones masivas, al señalar que se realizan sin políticas de reinserción ni seguimiento, lo que aumenta los riesgos de reincidencia.
Datos del propio Sistema Penitenciario Nacional indican que al menos el 8 % de los reos excarcelados vuelve a delinquir, una cifra que, aplicada a los últimos años, implica miles de nuevos delitos.

Solo en 2025, el régimen liberó 9,900 reos comunes en siete excarcelaciones masivas, coincidiendo con efemérides oficiales como el Día del Amor y la Amistad, el aniversario de la Revolución Sandinista o la Navidad.
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Más de 57,000 reos liberados
Entre 2015 y 2025, el gobierno sandinista otorgó este beneficio a 57,164 reos comunes, según un recuento de medios independientes basado en datos oficiales. Con la tasa de reincidencia estimada, más de 4,500 liberados habrían vuelto a delinquir.
Analistas denuncian que esta política contrasta con el trato a presos políticos, muchos de los cuales permanecen encarcelados en condiciones de aislamiento o desaparición forzada, sin acceso regular a familiares o abogados.
Para organizaciones de derechos humanos, la práctica revela un uso político del sistema penitenciario, que libera delincuentes comunes mientras mantiene encarcelados a opositores y críticos del régimen. ⚖️







