La dictadura de Nicaragua inició una serie de redadas y detenciones contra ciudadanos que, a través de redes sociales, habrían informado, celebrado o bromeado sobre la caída del venezolano Nicolás Maduro, según denunciaron este lunes medios independientes, periodistas y activistas de derechos humanos.
Los reportes coinciden en que las detenciones comenzaron pocas horas después de conocerse la operación de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura de Maduro, señalado internacionalmente como líder del llamado “Cartel de los Soles”.
Desde entonces, la Policía sandinista, bajo control directo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, habría activado operativos selectivos en distintas ciudades del país.
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Redadas por todos lados
Entre los casos documentados figura la detención de Oswaldo Rocha, un periodista en Estelí (al norte de Nicaragua), así como la captura de varios jóvenes en Chontales y Masaya que compartieron videos y comentarios sobre el operativo estadounidense.
También se reporta el arresto de un pastor cristiano en Managua que pidió a Dios la libertad del pueblo venezolano y de varios estudiantes de una universidad privada de la capital, quienes habrían hecho referencias en tono de burla a la caída del exmandatario venezolano.

De acuerdo con las denuncias, las detenciones se realizaron sin órdenes judiciales visibles y bajo acusaciones vagas relacionadas con la “incitación al odio”, “desestabilización” o la “propagación de información falsa”.
Todas ellas, figuras recurrentes utilizadas por el régimen para criminalizar la expresión en línea.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre el número total de arrestados ni los cargos específicos en su contra.
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Dictadura paranoica
La captura de Maduro, uno de los principales aliados políticos de Managua, habría intensificado entre los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, el temor a expresiones de rechazo o celebración que cuestionen la narrativa oficial.
Desde 2018, Nicaragua vive una profunda crisis política y de derechos humanos, caracterizada por la violación sistemática de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.
La represión incluye la persecución, cárcel y destierro de opositores, periodistas, líderes religiosos y ciudadanos críticos, con detenciones arbitrarias, censura y un clima de vigilancia permanente.
Hasta el cierre de esta información, la Policía de la dictadura no había emitido un comunicado oficial sobre las redadas denunciadas.







