Un juez de San José, Costa Rica, envió a juicio al costarricense Jeremy Jacob Rivas Reyes, señalado como el presunto autor material del atentado armado contra los opositores nicaragüenses Joao Maldonado y Nadia Robleto en enero de 2024.
El ataque tuvo lugar el 10 de enero de 2024 en el sector de San Pedro, en San José, cuando Maldonado recibió ocho disparos y Robleto uno de parte de sicarios.
El caso generó alarma entre la comunidad de exiliados nicaragüenses en Costa Rica, debido al perfil opositor de las víctimas frente a la dictadura criminal de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Ambos sobrevivieron al atentado, aunque Robleto sufrió secuelas permanentes y presenta parálisis en el 80 % de su cuerpo.
Las investigaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) apuntan a la participación de al menos ocho personas en la planificación y ejecución del ataque, incluidos agentes nicaragüenses y costarricenses.

Expectativa por el rol del periodista Danilo Aguirre
A partir de este punto, el proceso judicial genera especial expectativa por el eventual esclarecimiento del papel del periodista nicaragüense Danilo Aguirre Sequeira, a quien la investigación vincula con el operativo previo al atentado, aunque no figura como acusado.
Según el expediente, Aguirre citó a Maldonado a un hotel el día del ataque, desde donde las víctimas quedaron marcadas por los ejecutores.
Registros de cámaras de seguridad lo ubican en el lugar, movilizándose en un vehículo conducido por otro nicaragüense implicado en labores de seguimiento.
El abogado de las víctimas, Marlon Medina, afirmó que el proceso actual solo alcanza a “uno de los eslabones más débiles” de la estructura criminal y sostuvo que los autores intelectuales y otros participantes permanecen fuera del alcance judicial.

Red criminal bajo investigación
La acusación del Ministerio Público se centra en Rivas Reyes como autor material, quien habría disparado desde una motocicleta contra las víctimas.
No obstante, el OIJ identificó a otros sospechosos, entre ellos presuntos colaboradores en tareas de vigilancia, logística y transporte.
Entre los señalados figura Aguirre Sequeira, quien habría participado en distintas fases del ataque, desde el marcaje de las víctimas hasta la huida del ejecutor.
Algunos fueron detenidos en 2024, pero posteriormente los dejaron en libertad, mientras a uno de ellos lo asesinaron semanas después.







