Una delegación bipartidista del Congreso de Estados Unidos visitó esta semana países de Centroamérica con el objetivo de evaluar la influencia creciente de China en la región y su participación en proyectos estratégicos como el Canal de Panamá, la Biblioteca Nacional y el Estadio Nacional de El Salvador.
La comitiva fue encabezada por el presidente del Comité Selecto sobre China de la Cámara de Representantes, John Moolenaar (R-MI), quien estuvo acompañado por senadores y congresistas demócratas y republicanos, incluyendo a Mike Lee (R-UT), Ed Case (D-HI), Carlos Gimenez (R-FL), Greg Stanton (D-AZ) y otros 10 legisladores.
“No podemos permitir que la influencia de China crezca en el hemisferio occidental, y debemos garantizar que no tome control de infraestructura crítica”, advirtió Moolenaar.
También subrayó la importancia estratégica del Canal de Panamá: “El canal es una maravilla de la ingeniería y una pieza clave para la economía; nuestras fuerzas armadas deben tener siempre el derecho de transitar por sus esclusas cuando sea necesario”.
Durante su visita a Guatemala, Moolenaar elogió al gobierno local por mantener relaciones diplomáticas con Taiwán y resistir la presión de Pekín.
“Fue excelente ver la asociación entre la embajadora taiwanesa Vivia Chang y el gobierno guatemalteco”, expresó.
Críticas a El Salvador
En contraste, el congresista criticó la relación entre El Salvador y China, calificando los proyectos financiados por Pekín —como la Biblioteca Nacional y el Estadio Nacional— como parte de una “Iniciativa de la Franja y la Ruta extorsiva” que, según denunció, deja a los países con altos niveles de endeudamiento.
Según Moolenaar, los valores del Partido Comunista Chino (PCCh), como la opresión y la persecución a personas de fe, “nunca conquistarán a los pueblos de Centroamérica que valoran los mismos derechos inalienables que nosotros como estadounidenses”.
Durante la gira, los congresistas también conocieron de cerca la operatividad del Canal de Panamá y sus implicaciones económicas y de seguridad regional.
Moolenaar concluyó agradeciendo a los presidentes y líderes legislativos de Guatemala, El Salvador y Panamá por el tiempo y la disposición mostrada en los encuentros.
“Espero seguir trabajando juntos en defensa de la libertad, la soberanía y el desarrollo sostenible para nuestros pueblos”, sostuvo.







