El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denunció este sábado el incumplimiento sistemático de la dictadura Daniel Ortega y Rosario Murillo a las resoluciones emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que exigen la protección de la vida e integridad de personas presas y excarceladas políticas.
La organización aseguró que el régimen nicaragüense no ha rendido ningún informe sobre el cumplimiento de estas resoluciones, las cuales son ignoradas de manera deliberada mientras persisten los abusos.
“Decenas de nicaragüenses continúan privados arbitrariamente de su libertad en condiciones inhumanas, sometidos a tortura y malos tratos”, indicó el Colectivo en un comunicado.
Las personas excarceladas enfrentan un contexto de “muerte civil”, según documentó la ONG, ya que se les niega el acceso a empleo, se restringe su movilidad y deben presentarse diariamente en delegaciones policiales. Algunas han sido amenazadas al salir de prisión con frases como: “Solo tenés derecho a vivir”.
El pasado 10 de enero, al menos 24 personas presas políticas fueron liberadas tras firmar cartas de compromiso. Según el Colectivo, lo hicieron bajo amenazas del comisionado general Julio Guillermo Orozco, quien declaró en medios oficialistas: “Deben de reconocer que esta libertad lleva de la mano disciplina y saberse conducir”.
El régimen Ortega Murillo sigue desacatando a la @CorteIDH. Exigimos libertad plena y total para todas las personas presas políticas.
El 10/01 excarcelaron al menos 24, pero con vigilancia, reportes diarios y restricciones: eso no es libertad.
Siguen detenidas al menos 44… pic.twitter.com/JcNuxlo6GN— Colectivo Nicaragua Nunca Más (@ColectivoNunca) January 16, 2026
A pesar de estas excarcelaciones, persiste la vigilancia policial y paraestatal sobre los liberados, quienes tienen prohibido expresarse libremente, reunirse o comunicarse con el exterior. De acuerdo con el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, al menos 44 personas siguen privadas de libertad en Nicaragua, algunas en condición de desaparición forzada.
El Colectivo acompaña actualmente a 15 de esos casos, entre los cuales se incluyen dos mujeres, seis personas adultas mayores y cinco víctimas de desaparición forzada. Uno de los detenidos lleva casi siete años en prisión. Los familiares han reportado un grave deterioro de salud y prácticas sistemáticas de tortura.
Desde que inició la actual ola represiva en 2018, el Colectivo ha identificado al menos 160 responsables de crímenes de lesa humanidad vinculados al régimen Ortega-Murillo.
“Las acciones del régimen no modifican la realidad ni suspenden la continua violación a los derechos humanos”, enfatizó la organización. Por ello, exigió la liberación incondicional de todos los presos políticos, el cese del hostigamiento y de medidas que equivalen a arresto domiciliario.
Finalmente, el Colectivo hizo un llamado urgente a la comunidad internacional, especialmente a los Estados del continente y al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, para que asuman un rol activo ante la grave crisis de derechos humanos en Nicaragua. Exhortó a aplicar con efectividad las garantías colectivas ordenadas por la Corte IDH, incluyendo la liberación de presos políticos, el restablecimiento de la nacionalidad a personas desterradas y medidas concretas para frenar la impunidad.







