Una de las mayores navieras estatales chinas, Cosco Shipping Lines suspendió esta semana todos sus servicios en la terminal portuaria panameña Balboa y en la línea asociada OOCL, en una movida interpretada como una presión geopolítica hacia Panamá tomando en cuenta que hace algunas semanas se declaró inconstitucional el contrato de concesión de los puertos Cristóbal y Balboa con la empresa Panama Ports Company (PPC).
A través de un comunicado, Cosco Shipping Lines informó a sus clientes que la suspensión implica que no habrá llegadas ni salidas de buques al puerto Balboa bajo los servicios temporales de 18 meses que había suscrito el Gobierno con APMT Panamá S.A. por $26,100,000.
El experto marítimo, Eduardo Lugo, dijo a “La Estrella de Panamá” que esta suspensión “introduce una capa de profundidad geopolítica” por darse en el contexto en el que se transfirió temporalmente las operaciones a empresas europeas como APM Terminals y Terminal Investment Ltd (TiL).
“El mensaje de Pekín es claro: existe un costo político por el giro de Panamá hacia operadores alineados con los intereses de Washington” dijo Lugo.
Cosco también anunció a sus clientes que las reservas previamente confirmadas para servicios serán canceladas, por lo que, tendrían que comunicarse con sus representantes de ventas para verificar las opciones que tienen disponibles ante la suspensión de servicios.
El comunicado también detalla que los trámites de liberación de importaciones se están realizando normalmente y que las unidades vacías serán retornadas desde los puertos de Manzanillo Internacional Terminal o desde Colón Container Terminal.
Aunque no se conoce con exactitud cuánto durará la suspensión, esto se ha producido luego que la Corte Suprema de Justicia de Panamá declarara inconstitucional el contrato firmado con PPC tras descubrir que beneficios económicos no fueron entregados al Estado.
El financista Allan Corbett también dijo a “La Estrella” que que el manejo diplomático que el Gobierno de Panamá hizo China al minimizar la importancia de China no fue correcto porque “ha sido contraproducente”, por el contrario, considera que el tema debió ser tratado por canales políticos y con las oficinas comerciales antes de tomar medidas legales.







