Una práctica generalizada de China es dejar solos a sus aliados ante situaciones políticas internas o externas, no solo de corte militar sino económicas y políticas tal como ha sucedido en países como Venezuela y Sri Lanka, por lo que, en caso que Estados Unidos impulse medidas contra Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo sería el siguiente en quedarse sin apoyo, según advierten analistas consultados por Centroamérica 360.
El doctor en Sociología, el nicaragüense Douglas Castro, aseveró que es claro que “China no intervendría bajo ningún escenario” para defender a Nicaragua de un “éxodo de fuerza” ni por “presiones de tipo diplomática y económica” porque ese es su comportamiento mundial, tal y como ocurrió en Sri Lanka.
Según Castro, aunque el régimen Ortega-Murillo entabló relaciones con China creyendo que este sería como “un paraguas” que lo defendería, pero no ha sido así y señaló que es evidente que el régimen tampoco ha logrado profundizar relaciones económicas que le permitieran “compensar la pérdida de relaciones con Taiwán”.
“Claramente China no intervendría bajo ningún escenario desde mi punto de vista, en un éxodo de fuerza contra Nicaragua… si nosotros vemos el comportamiento de china a nivel mundial, no es un país que esté hasta el final con sus propios aliado”, apuntó Castro.
Ortega ha intensificado su discurso de sumisión y servilismo a China en los últimos meses, mientras los chinos aumentan el endeudamiento en faraónicos proyectos de infraestructura que no presentan avances.
El analista político José Dávila coincide en que China no saldría “en defensa” del régimen en caso que aumentará las presiones o que Estados Unidos hiciera lo mismo que en Venezuela. Indicó que los Ortega-Murillo son acusados de crímenes de lesa humanidad, por lo que, “serán muy pocos los países en el mundo que se atrevan a meter las manos” por ellos.

China, oportunista y transaccional
El politólogo nicaragüense Félix Maradiaga recuerda que el ejemplo de Nicolás Maduro deja claro que “China no entrará en una confrontación directa con Estados Unidos”, pues califica al gigante asiático como “oportunista y transaccional”.
“No creo que China salga en defensa del régimen Murillo-Ortega si Estados Unidos actuara en Nicaragua como lo hizo en Venezuela… los dejarán solos, pues las superpotencias nunca se comprometen con los países pequeños que se le someten, son desechables” advirtió Maradiaga, expreso político de la dictadura nicaragüense.
El Dr. Evan Ellis, profesor del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos y un especialista en las relaciones de China con América Latina, considera que la no intervención de China es por falta de voluntad y capacidad militar” para hacerle frente a Estados Unidos, además, que no ve que Nicaragua sea un aliado fuerte de China, pues las tiendas chinas en ese país corresponden a “inversionistas privados” y no al Estado en sí.
Ellis enfatiza que la pérdida de China ante presiones a Nicaragua es que perdería territorio estratégico porque ese país le da acceso a los océanos Pacífico y Atlántico, al Golfo de Fonseca y le da cercanía a Estados Unidos, sin embargo, no ve “que China esté la intención de hacer algo militarmente y muy poco en otras áreas”.
La trampa de la deuda china
Douglas Castro señala que la preocupación del régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo es evidente en las medidas recientemente tomadas como la imposición de visas a Cuba y otros países, “queriéndose vender como un muro de contención” al narcotráfico y la migración, que son prioridades para Estados Unidos.
Pero Ellis, considera que China estaría particularmente negado a respaldar a Nicaragua porque estos regímenes se involucran en asuntos de corrupción y China no quiere defender o evitar la caída de este tipo de gobierno. En ese sentido, cree que cualquier deuda de Nicaragua con China no ve mayor problema porque no hay grandes proyectos en ejecución.
Aunque cree que en un posible cambio de gobierno, la nueva autoridad para “mantener su reputación” sea obligado a pagar esas deudas.
Contrario a eso, Dávila considera que sí hay inversión China en puertos, carreteras y en un aeropuerto, que en caso de no ser pagados podrían convertirse en “una especie de colonia china como sucedió en Laos, donde ese país prácticamente pertenece a China”.
Mientras tanto, Maradiaga considera que la deuda adquirida no ha beneficiado a los ciudadanos y que por el contrario el financiamiento se ha utilizado para “proyectos con sobreprecios para alimentar la corrupción del régimen y la sed extractivista de China”.
” Por esa razón, cuando se dé la transición democrática, una de las tareas fundamentales será revisar minuciosamente esa deuda. Soy de la idea que una buena parte de esa deuda debe ser desconocida porque se adquirió sin los procesos institucionales correctos” afirmó Maradiaga.
Los analistas concluyen que Nicaragua quedaría sola en la región, sin apoyo militar ni económico ante una posible intervención estadounidense.
Aseguran que China debe ser entendida como una potencia que se preocupa por construir infraestructura en los países “para colocar inversión china” no por defender a sus aliados en un papel “geopolítico-militar” contrario a Rusia, aunque este país tampoco ha respaldado a Nicaragua.







