La reunión de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para abordar la crisis política de Nicaragua se celebrará previsiblemente los próximos 28 y 29 de septiembre, informó el secretario general del organismo, Albert Ramdin.
El evento sería después de la Asamblea General de Naciones Unidas, prevista del 18 al 25 de septiembre.
Ramdin explicó que Estados Unidos, como país anfitrión, mantiene conversaciones con los demás Estados miembros para cerrar una fecha que permita reunir al mayor número posible de ministros de Exteriores.
“Esperamos tener esta reunión lo antes posible, poco después de la Asamblea General de Naciones Unidas”, afirmó Ramdin durante un encuentro con agencias internacionales de noticias.
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La OEA y sanciones
El secretario general defendió que la cita no debe limitarse a emitir una nueva condena contra la situación nicaragüense, sino que debe desembocar en medidas concretas contra responsables de la crisis.
“Una simple condena no es suficiente. Si nos reunimos tiene que ser para tomar medidas”, sostuvo Ramdin, quien mencionó entre las posibles acciones las sanciones financieras y las prohibiciones de viaje contra determinadas personas.
“Lo que está ocurriendo en Nicaragua es absolutamente inaceptable”, agregó.
El Consejo Permanente de la OEA aprobó el pasado 19 de agosto, con 26 votos a favor, la convocatoria de una reunión de ministros de Exteriores para analizar la situación de Nicaragua. Brasil votó en contra y México se abstuvo.
La decisión respondió al deterioro de las condiciones para la participación política de la oposición nicaragüense y a las amenazas del dictador Daniel Ortega de cancelar las elecciones.
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Reforma constitucional restringe participación opositora
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el régimen Ortega-Murillo, inició el pasado 4 de septiembre un proceso de reforma constitucional que contempla impedir la participación electoral de opositores considerados “traidores a la patria”.
La iniciativa profundiza la concentración de poder de Ortega y su esposa, la codictadora Rosario Murillo, y reduce aún más el espacio para la competencia política en Nicaragua.
Ortega, de 80 años, gobierna desde 2007 y enfrenta acusaciones de fraude electoral y persecución sistemática contra opositores, periodistas, organizaciones civiles y antiguos aliados.
La reunión de cancilleres constituye un mecanismo extraordinario de la OEA, utilizado pocas veces para abordar crisis consideradas de especial gravedad regional.
Nicaragua abandonó formalmente el organismo en 2023, después de años de enfrentamientos con la OEA por las denuncias sobre violaciones de derechos humanos, represión política y falta de garantías electorales.






