El diputado y excandidato presidencial del Partido Nueva República (PNR), Fabricio Alvarado Muñoz, será investigado por una comisión especial de la Asamblea Legislativa de Costa Rica tras ser acusado de presunto acoso sexual, hostigamiento laboral y violencia política por la exdiputada y actual asesora Marolin Azofeifa Trejos.
La denuncia fue presentada formalmente el miércoles 4 de febrero, según confirmó la Dirección Ejecutiva del Congreso, pocos días después de que Azofeifa hiciera públicas las acusaciones el 27 de enero, justo antes del debate presidencial, en el que también participaba Alvarado como aspirante a la presidencia.
La querella marca un precedente al convertirse en la primera investigación que se realizará bajo el Reglamento contra el Hostigamiento Sexual para diputados, una normativa aprobada en julio de 2021 por 43 legisladores.
El reglamento establece que el Plenario Legislativo debe conformar una comisión investigadora integrada por cinco diputados, con paridad de género: tres mujeres y dos hombres. Este órgano contará con asesoría legal de la Dirección Jurídica del Congreso y deberá emitir un informe en un plazo máximo de dos meses, prorrogable por 15 días naturales. Si no lo hace, sus miembros dejarán de recibir dietas hasta que entreguen el documento.
La gerente general del Congreso, Karla Granados Brenes, detalló que el Directorio Legislativo también tiene la potestad de ordenar medidas urgentes como la prohibición de perturbar a la víctima o testigos. En casos excepcionales, puede sugerirse la separación del cargo con goce de salario, aunque esta disposición no aplica directamente a diputados.
Denuncia ante autoridades legislativas
Azofeifa formalizó la denuncia ante el presidente del Congreso, Rodrigo Arias; el gerente de Recursos Humanos, Juan José Chotto; y la Gerencia General. Este jueves, Arias interrumpió la reunión de jefaturas de fracción para solicitar que cada bancada proponga a sus representantes para conformar la comisión especial.
En un video divulgado por Repretel el pasado 27 de enero, Azofeifa explicó que decidió romper el silencio tras escuchar una denuncia similar hecha por Laura Fernández, ahora presidenta electa, durante un debate.
“Cuando fui diputada, viví cosas que nunca imaginé vivir dentro de la Asamblea Legislativa. Cosas relacionadas con Fabricio Alvarado. Acercamientos impropios y sin permiso, comentarios y comportamientos que cruzaron la línea del respeto a una mujer”, denunció.
Añadió que permaneció callada durante años por temor a represalias: “Porque él tenía poder, porque denunciar era exponerme, a mi familia y a mí misma. Porque, en política, muchas veces protegen al poderoso y nos desacreditan a nosotras”.







