Diversas figuras políticas y diplomáticas mexicanas criticaron la abstención del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en la Organización de los Estados Americanos (OEA) durante la votación que convocó de urgencia a los ministros de Relaciones Exteriores del continente para abordar la situación política de Nicaragua.
La resolución fue aprobada el miércoles con 29 votos a favor, uno en contra de Brasil y la abstención de México. La iniciativa busca que los cancilleres analicen la situación nicaragüense después de que el dictador nicaragüense Daniel Ortega afirmara en julio que no volverían a celebrarse elecciones para que la oposición intentara alcanzar el poder.
Entre las voces críticas estuvo el expresidente mexicano Vicente Fox, quien manifestó su respaldo a un cambio político en Nicaragua. “El dictador de Nicaragua tiene que ser derrotado y el pueblo hermano de Nicaragua debe recuperar su dignidad, su democracia y sus derechos. ¡Nicaragua merece ser libre!”, expresó el exmandatario que gobernó el país entre 2000 y 2006.
El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés Mendoza, calificó como “vergonzosa” la abstención y sostuvo que el Gobierno mexicano volvió a colocarse “del lado equivocado de la historia”.
La también política panista Mariana Gómez del Campo cuestionó la postura y expresó: “¡Otra vergüenza internacional ante la OEA! Mientras 29 países alzan la voz contra la dictadura de Ortega-Murillo en Nicaragua, México se abstiene y da la espalda al pueblo nicaragüense. Ante una dictadura no caben silencios ni ambigüedades. ¡LIBERTAD!”.
En tanto la presidenta Claudia Sheinbaum, defendió el jueves la decisión de su Gobierno y argumentó que responde a los principios constitucionales de política exterior.
“No, no tendríamos por qué. Fue una discusión que se planteó en la OEA, una votación y nosotros creemos en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. No solamente por convicción, sino porque así lo establece la Constitución”, apuntó.
México, representado ante la OEA por el embajador Alejandro Encinas, argumentó además que no debía convocarse una reunión sin definir previamente las acciones que serían consideradas, particularmente porque Nicaragua dejó de formar parte de la organización. La propuesta había sido impulsada por Estados Unidos y contó inicialmente con el respaldo de otras 14 delegaciones.
El movimiento Somos México también condenó la abstención y consideró que el principio de autodeterminación no debe utilizarse para guardar silencio ante la situación nicaragüense.
“No hay neutralidad posible frente a la eliminación de elecciones: o hay complicidad por omisión o hay defensa clara de la democracia. México eligió lo primero”, señaló la organización, que pidió modificar la postura mexicana durante la próxima reunión de cancilleres.
A las críticas se sumó el diplomático mexicano Arturo Sarukhán, quien calificó como “vergonzosa y reprobable” la actuación del Gobierno ante la OEA. “Es tan vergonzosa y reprobable esta postura de México en la @OEA_oficial ante la decisión de Ortega de eliminar las elecciones en Nicaragua. Retrata de cuerpo entero a la política exterior retrógrada, rancia y sin brújula moral de la llamada ‘4T’”, escribió. La reunión de cancilleres buscará analizar posibles medidas conjuntas ante la situación política y electoral de Nicaragua.
