La producción cafetera colombiana bajaría este año a 12,5 millones de sacos de 60 kilos, frente a los 13,7 millones registrados en 2025, según la Federación Nacional de Cafeteros. La reducción proyectada es de 8%.
El gerente de la entidad, Germán Bahamón, sostuvo que el terremoto del 10 de agosto no afectó de forma directa la producción, pese a que golpeó provincias que concentran cerca de un tercio de la cosecha nacional.
El sismo dejó 319 muertos y afectó a unas 10.500 familias cafeteras en la zona del desastre. De ellas, 8,000 reportaron daños parciales o totales en viviendas e instalaciones de procesamiento.
La Federación prevé impulsar un programa de reconstrucción junto al Gobierno y comprar café cosechado a las familias afectadas. Las exportaciones desde Buenaventura, puerto que mueve el 60 % de los envíos, ya retomaron su operación normal.
La principal preocupación ahora es El Niño, que puede elevar las temperaturas y alterar el régimen de lluvias. Los pronósticos internacionales apuntan a que el fenómeno podría fortalecerse hacia finales de 2026 y comienzos de 2027.
Colombia es el tercer productor mundial de café y el mayor proveedor de arábica lavado. Unas 540,000 familias dependen de esta actividad, desarrollada en cerca de 840.000 hectáreas.
A la presión climática se suma la apreciación del peso colombiano: Bahamón estimó que los productores pierden unos 700.000 pesos colombianos por cada carga de 125 kilos, equivalentes a alrededor de $229.
