La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) reafirmó este martes su compromiso con la ampliación del espacio democrático y cívico en el hemisferio y advirtió sobre la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas, las libertades fundamentales y la participación ciudadana en las Américas.
En una declaración oficial, el organismo hemisférico expresó especial preocupación por la situación política de Cuba, Nicaragua y Venezuela, países sobre los que considera necesario avanzar en la restauración de sistemas democráticos plenamente funcionales.
La OEA sostuvo que estas tres naciones continúan formando parte de la comunidad interamericana y destacó la importancia de garantizar que sus ciudadanos puedan expresar libremente su voluntad y participar activamente en la vida pública.
La Secretaría General recordó que estos principios están consagrados en instrumentos fundamentales del sistema interamericano, entre ellos la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana, que establecen el compromiso regional con la democracia representativa y el respeto de los derechos humanos.
El organismo también manifestó preocupación por la situación de los presos políticos en los tres países y reiteró que la detención de personas por razones políticas resulta incompatible con los principios democráticos y las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
“En las Américas no hay lugar para la persecución política ni para el encarcelamiento basado en opiniones o en la disidencia”, subrayó la Secretaría General en el comunicado.
En ese sentido, la organización hizo un llamado urgente para la liberación incondicional de todas las personas detenidas por motivos políticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, en cumplimiento de los compromisos fundamentales asumidos por los Estados del continente.
La OEA también reiteró su disposición de ofrecer sus buenos oficios para apoyar procesos de fortalecimiento institucional, gobernabilidad democrática y diálogo político cuando así sea solicitado por los Estados miembros involucrados.
Según el organismo, está preparada para acompañar iniciativas que contribuyan a ampliar los espacios democráticos, promover consensos nacionales, respaldar procesos electorales, fortalecer la protección de los derechos humanos y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones públicas.
Finalmente, la Secretaría General enfatizó que las soluciones sostenibles deben surgir de procesos liderados por los propios actores nacionales, con la participación de sectores políticos, empresariales, organizaciones de la sociedad civil y otros sectores relevantes.
La organización concluyó que el progreso democrático duradero dependerá de un diálogo nacional inclusivo y de un compromiso compartido con los principios democráticos dentro de cada país.







