El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles la creación de un grupo de trabajo para combatir el denominado turismo de maternidad, una práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan al país con el objetivo de dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos. La iniciativa forma parte de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según la institución, el nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Maternidad coordinará acciones con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar casos de uso indebido de visas de no inmigrante, revocar documentos migratorios y desmantelar las redes que facilitan este tipo de viajes.
El Departamento de Estado informó que el grupo revisa los historiales de viaje y comparte información con otras agencias federales para detectar posibles casos de fraude migratorio. Como resultado de estas acciones, las autoridades ya revocaron más de 600 visas a ciudadanos extranjeros de distintas regiones del mundo.
La administración estadounidense sostiene que el turismo de maternidad se convirtió en una industria con fines de lucro. Según el comunicado, algunos facilitadores promocionan servicios de “parto en EE. UU.”, asesoría para la obtención de visas y acompañamiento hospitalario, además de ofrecer campañas que prometen “ciudadanía automática” y “un futuro sin fronteras” para los hijos de sus clientes.
Las autoridades también denunciaron que algunas de estas redes presuntamente falsifican documentos médicos o instruyen a los solicitantes para ocultar el verdadero motivo de su viaje, además de evadir el pago de gastos hospitalarios. El Departamento aseguró que continuará las investigaciones para identificar a quienes participen en estas actividades.
Como parte de la estrategia, la Oficina de Asuntos Consulares presentó varios casos detectados durante los procesos de revisión. Entre ellos figura una pareja que utilizó una conferencia y unas vacaciones como justificación para viajar a Estados Unidos y dar a luz a dos hijos en diferentes ocasiones, ocultando información en sus solicitudes de visa. En otro caso, una funcionaria de un gobierno extranjero obtuvo una visa para una misión oficial de una semana, permaneció tres meses en el país y dio a luz antes de regresar.
El Departamento de Estado también reportó el caso de una mujer que solicitó una visa para vacacionar en Orlando, pero viajó a Los Ángeles y dio a luz apenas cinco días después de ingresar al país. En todos los casos mencionados, las visas fueron revocadas por las autoridades estadounidenses.
En el comunicado, el Gobierno de Estados Unidos advirtió que los extranjeros que falseen deliberadamente el propósito de su viaje o de su ingreso al país pueden quedar inhabilitados permanentemente para obtener una visa o volver a ingresar al territorio estadounidense. Además, reiteró que continuará utilizando todas las herramientas legales para proteger la integridad del sistema migratorio.
“La ciudadanía no es un bien que se pueda adquirir mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes de inmigración. Los ciudadanos extranjeros que hagan un uso indebido del sistema de visados, así como quienes les ayuden a hacerlo, pueden perder su visado, su acceso y su futuro en Estados Unidos. Esto es solo el principio.”, concluye el comunicado.







