Los negocios irregulares entre el presidente interino de Perú, José Jerí, y el empresario chino Zhihua Yang provocaron este martes su destitución por el Congreso, en medio del escándalo conocido como “ChifaGate”. La crisis estalló tras revelarse encuentros no registrados entre ambos, que derivaron en investigaciones fiscales y en varias mociones de censura que culminaron con su salida del poder.
El 26 de diciembre de 2025, Jerí acudió a un restaurante chino en Lima junto a Yang. Imágenes difundidas posteriormente lo muestran ingresando con capucha al establecimiento. El 6 de enero volvió a reunirse con el empresario en un local de productos chinos, esta vez usando lentes oscuros. Ninguno de esos encuentros figuraba en los registros oficiales de la Presidencia. En un video difundido la madrugada del 18 de enero, el mandatario admitió la reunión y pidió disculpas por la forma en que ingresó, pero negó irregularidades y calificó los encuentros de “circunstanciales”.
Ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, Jerí reconoció que conoce a Yang desde 2024 y admitió que una de sus empresas posee una concesión estatal. Dicha concesión a Hidroeléctrica América consta en una resolución del Ministerio de Energía y Minas publicada en febrero de 2023. Sin embargo, el entonces mandatario rechazó que sus reuniones tuvieran relación con ese contrato. Paralelamente, la Fiscalía abrió una investigación contra ambos, aunque no detalló los delitos imputados.
“Soporte operativo”
El caso tomó mayor dimensión al revelarse que, en 2022, cuando era congresista, Jerí integró una comisión investigadora sobre presuntas irregularidades en contratos adjudicados a empresas chinas entre 2018 y 2022. En el informe final aparece mencionado Zhihua Yang, señalado como “soporte operativo y logístico de las empresas estatales chinas bajo investigación”.
El documento sostiene que se identificó un patrón de tercerización mediante el cual grandes compañías delegaban operaciones a firmas vinculadas al empresario, lo que habría facilitado el modus operandi de 13 empresas investigadas, conocidas como el “Club de la construcción chino” o “Club del Dragón”.
Un emporio en Perú
Zhihua Yang, nacido en Fujian en 1972 y radicado en Lima desde 1993, construyó un emporio que incluye restaurantes, importaciones y el supermercado Market Capón.
Aunque rechazó acudir al Congreso alegando que su caso ya está en la Fiscalía, el escándalo terminó por derribar a Jerí, quien se convirtió en el noveno presidente en dejar el poder en los últimos 10 años en Perú, reflejando la persistente inestabilidad política del país.
La controversia ocurre en un contexto geopolítico sensible. China es uno de los principales socios comerciales y financieros de Perú, mientras Estados Unidos ha expresado inquietud por la creciente influencia asiática.
El nuevo embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, hizo referencias públicas al “chifa” y al “cambio de menú”, en aparente alusión a la crisis.
Además, el Departamento de Estado advirtió que “el dinero chino barato cuesta soberanía” al referirse al puerto de Chancay, inaugurado por la entonces presidenta Dina Boluarte junto al presidente Xi Jinping. China respondió que se trata de “falsa acusación y desinformación”.







