Dos mujeres que trabajaron en propiedades del cantante español Julio Iglesias denunciaron haber vivido situaciones de abuso, control y trato intimidante durante su relación laboral. Los testimonios fueron difundidos por medios españoles y generaron fuerte impacto público.
Las denunciantes son una exempleada doméstica y una profesional dedicada al cuidado corporal, quienes aseguran que los hechos ocurrieron mientras prestaban servicios en residencias del artista. Ambas relataron haber trabajado en un entorno que describen como hostil y marcado por el miedo.
Según sus testimonios, el vínculo laboral estaba atravesado por una relación de poder que las colocaba en una situación de vulnerabilidad. Afirman que existían controles estrictos sobre su comportamiento y una constante sensación de presión.
Una de las mujeres aseguró haber sufrido humillaciones y conductas inapropiadas durante su empleo, mientras que la otra denunció contactos físicos no deseados ocurridos en el marco de su jornada laboral. Ambas señalaron que los hechos se dieron en espacios privados.
En declaraciones a la prensa, una de las denunciantes describió las residencias como un lugar donde “no se sentía segura”, y afirmó que el ambiente era difícil de soportar. Esa experiencia llevó a que calificaran el lugar como “la casita del terror”.
Los testimonios fueron publicados por eldiario.es de España y la cadena estadounidense Univisión, que recogieron los relatos sin detallar aspectos explícitos, debido a la sensibilidad del caso. Las denuncias se conocen en un contexto de mayor visibilidad de casos de abuso en ámbitos laborales.
Hasta el momento, Julio Iglesias no ha emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones. El caso sigue generando debate y atención mediática en España, Estados Unidos y toda Hispanoamérica, mientras se analizan los alcances de los testimonios difundidos.






