Cuando era niña, Ceshia Ubau pasaba largas horas imaginando historias acompañadas de sonidos. Sentada frente al televisor, imitaba a Shakira y Paulina Rubio mientras descubría que la música podía convertirse en una forma de contar emociones, recuerdos y sueños.
Años después, aquella niña que creció entre clases de piano, escenarios universitarios y estudios de grabación sumará uno de los logros más importantes de su carrera: su canción De Primeras Veces formará parte de la banda sonora de la película Voicemails for Isabell, una producción internacional estrenada en Netflix 19 de junio.
Para la cantautora nicaragüense, actualmente radicada en Costa Rica, la noticia representa mucho más que una nueva vitrina para su trabajo. Es la realización de un anhelo que la ha acompañado desde sus primeros pasos como compositora.
Lea más: Más de 400 intelectuales respaldan candidatura de Sergio Ramírez a la RAE
Creatividad en el exilio
“Poder llevar mi música al cine ha sido un sueño de toda la vida que hoy finalmente se está concretando”, expresó la artista en un comunicado.
La película está dirigida por la estadounidense de raíces nicaragüenses Leah McKendrick y protagonizada por Zoey Deutch y Nick Robinson. La historia explora temas como el duelo, la conexión humana y el amor inesperado.
Curiosamente, la canción no nació para el cine.
De Primeras Veces fue compuesta en 2024 para la obra teatral Compost de Primeras Veces, escrita y protagonizada en San José por la dramaturga costarricense Katia Mora.
Lea además: Le rompieron el corazón, pero terminó viendo a Messi: el nicaragüense que se volvió viral en el Mundial
La puesta en escena abordaba procesos de resiliencia y transformación frente a la violencia basada en género.
El salto desde un escenario centroamericano hasta una producción distribuida globalmente ocurrió cuando el equipo de la película contactó directamente a Ubau para incorporar la pieza a la banda sonora.
Detrás de la canción también hay una historia de colaboración regional. La producción reunió a músicos de Nicaragua y Costa Rica bajo la dirección musical de Leonardo Canales y la propia Ubau, consolidando una propuesta artística construida desde la creación independiente centroamericana.

Coronación de una larga historia
La incorporación de la obra coincide además con un momento especialmente favorable para la cantante. Hace pocos meses lanzó Luz, su segundo álbum de estudio, recibido con elogios por la crítica cultural.
Sin embargo, el recorrido hasta este momento comenzó mucho antes. Ubau inició formalmente su formación musical a los 17 años, impulsada por el apoyo constante de sus padres, quienes la acompañaban a las clases de piano y respaldaron sus primeros proyectos cuando la música aún parecía una apuesta incierta.
Lea también: PEN International denuncia prohibición de libros y persecución cultural en Nicaragua
La artista todavía recuerda los nervios de su primera presentación en la Universidad Centroamericana de Managua y el temor que sintió al entrar por primera vez a un estudio de grabación.
Hoy, una década después de aquellas experiencias, una de sus canciones cruzará fronteras a través de Netflix.
Para Ubau, el logro confirma que las historias y sonidos nacidos en Centroamérica también pueden encontrar espacio en las grandes plataformas internacionales.
Y para la escena cultural nicaragüense, representa una nueva muestra de cómo el talento local sigue abriéndose camino mucho más allá de sus fronteras.







