El sector asegurador salvadoreño mantendrá un crecimiento favorable en 2026, impulsado principalmente por la mayor demanda en los ramos de salud e incendio, proyectó Moody’s Local.
La calificadora estima que la dinámica positiva observada en 2025 continuará este año, apoyada en el desempeño de los seguros de salud —que registraron tasas de crecimiento de dos dígitos por mayor demanda y ajustes tarifarios— y en el ramo de incendio, vinculado al dinamismo del sector construcción.
Al cierre de 2025, las primas del sector crecieron 9 %, por encima del promedio de 6 % reportado entre 2021 y 2024. El resultado marcó una recuperación tras la contracción de 2023, cuando dejaron de suscribirse seguros previsionales que representaban el 13 % del total de primas, debido a que su obligatoriedad finalizó en 2022.
Como efecto de ese ajuste, la mezcla de primas cambió. Los seguros de daños generales ahora representan el 53 % del total, frente al 47 % de los seguros de personas, en contraste con la composición observada hasta 2022.
Aunque el dinamismo del comercio y su incidencia en la actividad crediticia favorecieron el crecimiento en seguros de autos y de vida, su expansión fue inferior al promedio histórico.
Penetración superior al promedio regional
Al cierre de 2025, la penetración del sector —medida como primas sobre el PIB— se ubicó en 2.7 %, superior al promedio regional de 2.0 % en Centroamérica y República Dominicana.
Sin embargo, la mayor penetración continúa concentrada en los seguros de daños, especialmente en el segmento empresarial, donde predominan pólizas de magnitud relevante y seguros de deuda asociados a créditos.
Según Moody’s Local, un mayor avance en la penetración y dispersión de riesgos dependerá de ampliar la cobertura en segmentos empresariales de menor tamaño y en seguros de personas, a través de productos individuales voluntarios, venta cruzada en canales tradicionales y plataformas digitales.
El sector cerró 2025 con una tendencia ascendente en resultados, apoyado en el buen rendimiento de sus inversiones en depósitos bancarios y valores de renta fija, favorecidos por tasas de interés altas.
El desempeño en 2026 también estará condicionado por un crecimiento económico que se desaceleraría, un menor poder adquisitivo per cápita frente a otros países de la región y un entorno de alta competencia.
El mercado asegurador salvadoreño mantiene un nivel de concentración elevado, pues seis de las 23 aseguradoras concentran el 67 % de las primas suscritas, lo que presiona la rentabilidad y exige disciplina en suscripción y tarificación acorde al comportamiento de los siniestros.







