Más de 100 empresas multinacionales del sector dispositivos médicos operan actualmente en Costa Rica, entre ellas 13 de las 25 más grandes del mundo, lo que ha permitido a Costa Rica convertirse en un centro de innovación de alto valor en ese rubro, aseguró Laura López, directora ejecutiva de la agencia estatal de inversiones PROCOMER, durante su participación en el foro MD&M West.
En el último año, Costa Rica logró atraer importantes inversiones como Zimmer Biomet, Penumbra, Harland Medical Systems, Switchback Medical, ProMed Molded Products y MGS Healthcare Manufacturing, consolidando un ecosistema industrial que va más allá de la manufactura y se enfoca ahora en ingeniería, diseño e investigación.
López explicó que el país centroamericano es el mayor exportador per cápita de dispositivos médicos a nivel mundial.
“La cercanía entre fabricantes y proveedores especializados ha creado un entorno ideal para la innovación colaborativa”, aseguró.
Actualmente, alrededor del 40 % de las compañías del sector instaladas en Costa Rica participan activamente en actividades de investigación y desarrollo (I+D). Entre ellas destacan Boston Scientific, con más de 300 profesionales en su división de I+D; Hologic, con un laboratorio de última generación; y Terumo Blood & Cell Technologies, que abrió recientemente una operación enfocada en software embebido.
Costa Rica ofrece una combinación única de estabilidad política, talento humano capacitado, acceso a mercados internacionales y sostenibilidad ambiental. La ubicación geográfica de Costa Rica permite conexiones directas con Estados Unidos y Europa, y sus numerosos tratados de libre comercio facilitan exportaciones desde una sola plataforma logística.
El régimen de zonas francas también ofrece incentivos fiscales atractivos, junto con servicios legales, contables e inmobiliarios de primer nivel, lo que reduce las barreras de entrada para nuevos inversionistas y mejora los márgenes de rentabilidad.

Fortalezas en talento y cadena de suministro
La industria de dispositivos médicos emplea actualmente a más de 60,000 personas de forma directa, y se proyecta la generación de 5,000 empleos adicionales por año. Un 25 % de la población adulta cuenta con título universitario y miles de jóvenes egresan anualmente de programas técnicos y superiores.
PROCOMER ha lanzado un programa de incentivos que financia la capacitación de empleados y aspirantes, con el fin de garantizar una fuerza laboral alineada con los requerimientos técnicos del sector.
Desde la pandemia, Costa Rica ha mostrado una notable resiliencia en su cadena de suministro. Las empresas locales continuaron operando sin interrupciones y fortalecieron la sustitución de importaciones por proveedores nacionales certificados. Hoy en día, OEMs pueden subcontratar procesos críticos como validación, esterilización y manufactura de plásticos, todos disponibles a pocos kilómetros de sus plantas.
El Ministerio de Salud lidera la regulación del sector, alineando sus normas con estándares internacionales, especialmente los de la FDA. El país permite registros simplificados para dispositivos ya autorizados en EE.UU., lo que facilita la comercialización y exportación.
Costa Rica acoge toda la cadena de valor del sector médico, con empresas especializadas en segmentos como cardiovasculares, neurovasculares, ortopedia, óptica, salud femenina, entre otros. La infraestructura industrial abarca desde moldeado de plásticos hasta recubrimientos, salas blancas y esterilización, habilitando operaciones integradas y escalables.







