Más de 1.81 millones de personas en Guatemala, Honduras y El Salvador lograron reducir su nivel de pobreza gracias a la recepción de remesas familiares, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre el impacto de estos flujos en las condiciones de vida de los hogares.
El informe detalla que en Guatemala 745,833 personas mejoraron su situación económica gracias a las remesas, seguido de Honduras con 696,775 y El Salvador con 369,617. En conjunto, estos tres países concentran una parte significativa de los más de 4.3 millones de personas que lograron salir de la pobreza o avanzar a una categoría económica mejor en siete países analizados por el BID: Honduras, El Salvador, Guatemala, República Dominicana, México, Ecuador y Colombia.
De acuerdo con el estudio, el efecto de las remesas sobre la reducción de la pobreza depende del nivel de pobreza de cada país y del volumen de los flujos recibidos. Honduras, que presenta el mayor nivel de pobreza entre los países analizados, registra que el 7.2% de su población mejora su condición económica gracias a las remesas, y más de la mitad de ese grupo —3.7 puntos porcentuales— pasa directamente de la pobreza extrema a la categoría de no pobres. En El Salvador, el 6.6% de la población reduce su nivel de pobreza, mientras que en Guatemala lo hace el 5.0%.
¿Cuánto llega a los hogares más pobres?
El BID también señala que los hogares receptores de remesas suelen tener jefaturas de mayor edad, particularmente mayores de 46 años, lo que sugiere que estos ingresos son enviados principalmente por hijos u otros familiares más jóvenes.
En términos de distribución, una proporción significativa de las remesas se destina a hogares no pobres: en Honduras, el 56.1% del monto total recibido llega a estos hogares; en Guatemala el porcentaje asciende al 80%, y supera el 90% en El Salvador, Colombia y República Dominicana.
En contraste, el estudio indica que una menor proporción de las remesas llega a los hogares en pobreza extrema. En Honduras, solo el 16.4% del valor total de las remesas se dirige a estos hogares, pese a que representan el 40% del total. En Guatemala, el 7.5% de las remesas llega a hogares en pobreza extrema, que constituyen el 24% del total, mientras que en El Salvador, Colombia y República Dominicana este porcentaje no supera el 2%.
El informe recuerda que Honduras es el país más dependiente de las remesas en la región, con un equivalente al 30.4% de su producto interno bruto (PIB), seguido de Nicaragua con 30%, El Salvador con 27.3% y Guatemala con 21.4%, lo que confirma el papel clave de estos flujos en el bienestar económico de millones de hogares.







