Impuesto a las remesas desde EE UU entrará en vigor este 1 de enero de 2026 y afectará envíos a Centroamérica

Estados Unidos aplicará desde enero de 2026 un impuesto del 1 % a determinadas remesas enviadas al extranjero, una medida que impactará directamente a miles de familias centroamericanas.

A partir del 1 de enero de 2026, Estados Unidos comenzará a cobrar un impuesto del 1 % a ciertas remesas enviadas fuera del país.

La disposición forma parte del paquete legislativo conocido como One Big Beautiful Bill, impulsado por la administración de Donald Trump.

El gravamen se aplicará solo a remesas enviadas en efectivo, giros postales, cheques de caja u otros instrumentos similares.

En cambio, las transferencias desde cuentas bancarias estadounidenses y pagos con tarjetas emitidas en Estados Unidos quedarán exentos.

Hasta el 31 de diciembre de 2025, Estados Unidos no aplica impuestos federales a las remesas personales.

Las reformas aprobadas durante 2025 se concentraron en importaciones, no en transferencias de dinero.

Cómo afecta el impuesto a migrantes y familias receptoras

Las remesas representan un ingreso clave para millones de hogares en Centroamérica.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, 8 de cada 10 migrantes latinoamericanos envían dinero para gastos básicos.

En 2024, América Latina recibió cerca de $160,000 millones en remesas, con Estados Unidos como principal país de origen.

Con el nuevo impuesto, cada envío en efectivo de $1,000 pagará $10 al fisco estadounidense.

Aunque el Congreso redujo la tasa desde propuestas iniciales de hasta 5 %, el costo recaerá en los migrantes o sus familias.

En la práctica, el ingreso disponible de los hogares disminuirá.

Impacto económico estimado en la región

El Centro para el Desarrollo Global estima que El Salvador podría dejar de recibir casi $200 millones al año.

Guatemala perdería unos $415 millones y Honduras alrededor de $175 millones.

México sería el país más afectado en términos absolutos, con una posible reducción superior a $1,500 millones.

En Centroamérica, el impacto será desigual según el peso de las remesas en cada economía.

Expertos descartan un choque macroeconómico inmediato.

Sin embargo, advierten sobre efectos sociales acumulados.

Alternativas para evitar el gravamen

Especialistas señalan que los migrantes aún tendrán opciones para evitar el impuesto a las remesas.

El uso de cuentas bancarias, transferencias electrónicas y tarjetas estadounidenses permitirá enviar dinero sin pagar el 1 %.

Este cambio podría acelerar la bancarización y el uso de canales digitales.

No obstante, algunos migrantes enfrentarán mayores costos o barreras de acceso.

Un impacto moderado, pero sensible

El impuesto a las remesas no provocará una crisis económica inmediata en Centroamérica.

Aun así, reducirá el ingreso mensual de miles de familias.

En países donde las remesas sostienen consumo, educación y salud, cualquier recorte tiene efectos directos.

La medida refuerza la dependencia regional de las decisiones económicas de Estados Unidos.

 

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