El Gobierno de Honduras presentó al Congreso Nacional una reforma a la Ley General de la Industria Eléctrica con el objetivo de modernizar el subsector energético, sanear las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y mejorar la calidad del suministro para los usuarios.
La iniciativa, impulsada por el presidente Nasry Asfura, contempla modificaciones a 12 artículos del Decreto 404-2013 y propone una profunda reorganización de la estructura operativa de la ENEE. El proyecto ya fue remitido al Legislativo y actualmente se encuentra en una etapa de socialización con distintos sectores antes de su discusión y eventual aprobación.
Uno de los cambios más relevantes es la creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM), entidad técnica e independiente que sustituiría al actual Centro Nacional de Despacho (CND). Este nuevo organismo estaría encargado de administrar el Sistema Interconectado Nacional y el mercado mayorista de energía, garantizando la continuidad y seguridad del suministro eléctrico.
La propuesta también establece la liquidación de la actual Asociación Operador del Sistema Eléctrico Nacional, cuyos activos, personal y funciones serían transferidos al OSM. La nueva institución sería dirigida por una junta directiva de tres miembros seleccionados mediante concurso público internacional.
Otro de los ejes de la reforma es la división de la ENEE en tres sociedades estatales independientes dedicadas a generación, transmisión y distribución de energía. Aunque operarían con autonomía técnica, administrativa y financiera, la propiedad de estas empresas seguiría en manos del Estado hondureño a través de la ENEE, que asumiría el papel de empresa matriz.
Presidente Asfura impulsa reforma para recuperar más de L 16,000 millones que hoy se pierden en el sistema eléctrico pic.twitter.com/vXO1m82ESX
— Presidencia de Honduras (@hnpresidencia) June 5, 2026
La subsidiaria de generación administraría las centrales hidroeléctricas y la producción energética; la de transmisión gestionaría las líneas de alta tensión; y la distribuidora sería responsable del suministro a los consumidores y de la facturación del servicio. El proyecto contempla además la transferencia de activos, contratos, personal y obligaciones a estas nuevas entidades.
En materia regulatoria, la iniciativa fortalece a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), que estaría integrada por tres comisionados nombrados para períodos de seis años. La selección se realizaría mediante una junta nominadora conformada por representantes de universidades, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Secretaría de Energía.
La reforma también abre espacio a la participación de comercializadoras y consumidores calificados dentro del mercado eléctrico. Estas empresas podrán comercializar energía a grandes usuarios y realizar operaciones nacionales e internacionales, siempre bajo regulación de la CREE y sin vínculos directos con las distribuidoras que atiendan a sus clientes.
Durante el proceso de socialización, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, aseguró que la propuesta no contempla la privatización de la estatal eléctrica.
“Estas reformas del subsector eléctrico, es un tema de modernización para el beneficio del usuario final”, afirmó.
El funcionario señaló que las pérdidas de la empresa rondan los 50 millones de lempiras diarios, equivalentes a cerca de $500 millones al año, por lo que considera urgente implementar medidas que permitan recuperar la sostenibilidad financiera de la institución.
La Comisión Legislativa de Energía ya inició consultas con autoridades gubernamentales, reguladores y representantes sindicales para analizar el alcance de las reformas, en medio de la preocupación por los racionamientos y fluctuaciones de voltaje que han afectado a distintas regiones de Honduras durante los últimos meses.
