Honduras en números rojos: Asfura admite deuda equivalente a 690 millones de dólares

El mandatario reveló que solo quedan 200 millones de lempiras ($8 millones de dólares) en caja única y alertó sobre el impacto de demandas millonarias contra el Estado.

El presidente de Honduras, Nasry Asfura, se refirió a la situación financiera del país.

El presidente de Honduras, Nasry Asfura, admitió que el país enfrenta una delicada situación fiscal, con compromisos pendientes por 17,000 millones de lempiras (unos $690 millones), y aseguró que es necesario ordenar las finanzas públicas para cumplir con esas obligaciones.

La declaración la hizo tras reunirse con empresarios de la zona norte, aglutinados en la Cámara de Comercio e Industria de Cortés (CCIC).

“Estamos en números rojos; debemos 17 mil millones y hay que pagarlos”.

El mandatario advirtió que solo quedan 200 millones de lempiras (alrededor de $8 millones de dólares) en la caja única del Estado. La situación, dijo, obliga a tomar decisiones responsables y a fortalecer la coordinación institucional.

Asfura detalló que la cuenta general del Estado asciende a 3,380 millones de lempiras (aproximadamente $137 millones de dólares) y explicó que autoridades del Banco Central de Honduras (BCH), la Procuraduría General y la Secretaría de Finanzas acudieron a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para solicitar apoyo en el manejo ordenado de las obligaciones derivadas de demandas contra el Estado.

El gobernante señaló que muchas de estas demandas incluyen reintegros laborales, salarios caídos y ajustes salariales por varios años. “Imagínense el reintegro de sueldos por tres, cuatro o cinco años; eso representa una gran masa de dinero para el Estado o para una alcaldía”, afirmó, al subrayar el peso financiero de estos procesos judiciales.

En el plano político, Asfura fue consultado sobre posibles juicios políticos en el Congreso Nacional contra exfuncionarios del gobierno anterior, incluido el fiscal general Johel Zelaya. El mandatario pidió respetar la independencia de los poderes del Estado y actuar pensando en el bienestar del pueblo, en un contexto que calificó como “tiempos difíciles de la democracia” tras la reciente crisis política.

 

Finalmente, el presidente reiteró que el Gobierno mantendrá el diálogo con el sector empresarial, especialmente en la región noroccidental, para impulsar medidas que permitan recuperar la estabilidad económica.

La situación fiscal de Honduras, advirtió, requiere consensos y decisiones técnicas que impactarán no solo a nivel nacional, sino también en la confianza regional e internacional.

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