Guatemala cerró 2025 con un desempeño positivo en la exportación de flores frescas cortadas, con un crecimiento del 15 % hasta noviembre, en un mercado internacional donde los hábitos de consumo evolucionan hacia experiencias más emocionales y personalizadas, sostiene la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).
Según datos de la gremial, de enero a noviembre las ventas externas del sector sumaron $33.20 millones.
El resultado consolida al país como un proveedor competitivo en la temporada del Día de la Amistad, con envíos principalmente hacia Estados Unidos —su principal destino— y otros mercados como Costa Rica y El Salvador.
Un mercado que cambia, pero mantiene a las flores como símbolo
La gremial explicó que, aunque el 14 de febrero compite con regalos tecnológicos, experiencias personalizadas y propuestas creativas de larga duración, las flores continúan ocupando un lugar central en la celebración. Sin embargo, el consumidor ya no se limita al detalle tradicional, pues ahora busca propuestas que transmitan emociones más profundas y que puedan compartirse más allá del ámbito de pareja, incluyendo la amistad y otras formas de afecto.
En este escenario, las rosas rojas mantienen su liderazgo por su simbolismo clásico. De hecho, representan cerca del 90 % de los envíos hacia Estados Unidos y registraron un crecimiento de 13 % en su demanda durante el último año.
Pero el portafolio se ha diversificado. De acuerdo con la Comisión de Plantas Ornamentales, Follajes y Flores de Agexport, también se observa mayor interés en lirios, claveles, crisantemos, gerberas, girasoles, aves del paraíso y dragones (snapdragons), así como en plantas ornamentales y orquídeas.
Uno de los movimientos más llamativos en 2025 fue la incursión de las orquídeas frescas en los mercados externos. Aunque los montos aún son bajos, marcan el inicio de una posible apertura comercial en este segmento, luego de que no se registraran exportaciones el año anterior.
De noviembre a febrero: la cadena que sostiene la temporada
Para los productores guatemaltecos, la temporada fuerte no comienza en febrero, sino meses antes. Entre noviembre y diciembre se definen variedades, se planifica la producción y se refuerza la contratación de mano de obra.
En enero, la actividad entra en su fase más intensa: cosecha, clasificación, empaque y logística deben sincronizarse con precisión para garantizar que cada tallo llegue en condiciones óptimas antes del 14 de febrero.
La dinámica no solo impacta las cifras de comercio exterior, sino que también moviliza empleo, especialmente femenino, en áreas rurales y dinamiza economías locales en distintas regiones del país.
En respuesta a los nuevos hábitos de consumo, los exportadores han apostado por bouquets terminados y diseños más elaborados que combinan distintas especies en un solo arreglo. La estrategia apunta a un cliente que prefiere un regalo más completo, estético y listo para entregar.
A esto se suman follajes decorativos como leather leaf, aralia, eucalipto y tree fern, que aportan volumen y sofisticación a los arreglos.
