Fitch Ratings ratificó este viernes la calificación de riesgo soberano de Guatemala en ‘BB+’, tanto para la deuda de largo plazo en moneda local como extranjera, y mantuvo una perspectiva estable, respaldada por el crecimiento económico, las condiciones fiscales y la acumulación de reservas internacionales.
La calificadora proyectó que el producto interno bruto (PIB) crecerá 4.1 % en 2026, después de expandirse 4.3 % en 2025. Hasta julio, el índice mensual de actividad económica avanzó 4.4 % interanual, impulsado por sectores como construcción, comercio y reparación de vehículos y servicios financieros, mientras el consumo privado continúa respaldado por las remesas.
Fitch prevé que el déficit del Gobierno central alcance 2.6 % del PIB en 2026 y 2.8 % en 2027, pese a que el presupuesto del próximo año contempla un déficit equivalente al 4.4 %. Para 2026, la calificadora estima que la deuda consolidada del Gobierno se mantendrá en 24.6 % del PIB, muy por debajo de la mediana de 52.1 % registrada entre países con calificación ‘BB’.
La agencia destacó que Guatemala mantiene una posición externa sólida y proyectó un superávit de cuenta corriente equivalente al 3.4 % del PIB para 2026, frente al 4.4 % de 2025. Las reservas internacionales del Banco de Guatemala alcanzaron aproximadamente $34,000 millones a inicios de septiembre y ofrecen una cobertura cercana a nueve meses de pagos externos corrientes.
Las remesas representaron un récord de 20.7 % del PIB durante 2025, aunque Fitch señaló que su crecimiento comenzó a estabilizarse. Hasta agosto de 2026, estos ingresos aumentaron 5.4 % interanual, frente al crecimiento de 19.9 % registrado hasta julio de 2025. La incertidumbre sobre la política migratoria de Estados Unidos constituye uno de los riesgos para su comportamiento futuro.
En materia de precios, Fitch indicó que la inflación cayó hasta 1 % en enero de 2026, aumentó a 3.2 % en abril y posteriormente se moderó a 2.3 % en junio tras la introducción de subsidios temporales a los combustibles. Una vez concluidas esas medidas, el indicador volvió a subir hasta 3.4 % en agosto. El Banco de Guatemala mantiene su tasa de política monetaria en 3.5 %.
Fitch reconoció avances durante la administración del presidente Bernardo Arévalo con reformas relacionadas con competencia, alianzas público-privadas, infraestructura prioritaria, contratación gubernamental y prevención del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. Sin embargo, señaló como limitantes para la calificación el bajo PIB per cápita, los desafíos de gobernanza y la persistente baja ejecución presupuestaria en las instituciones públicas.
La agencia considera que una mejora en la gobernabilidad, reducción del riesgo político, avance de proyectos públicos y mejores perspectivas de inversión y crecimiento podrían favorecer una futura subida de la calificación. Por el contrario, un crecimiento significativamente menor, deterioro fiscal estructural o una mayor inestabilidad política y social podrían generar presiones negativas sobre la nota soberana.







