El 49% de los salvadoreños considera el costo de la vida y el costo de la electricidad como su mayor problema

La preocupación ciudadana se desplaza hacia la economía y los servicios básicos mientras la inseguridad cae a mínimos históricos.

Los salvadoreños están cada vez más preocupados por su economía.

El costo de vida y el precio de la electricidad son principales preocupacones de los salvadoreños, por encima incluso de la inseguridad, un tema que durante años dominó el temor ciudadano en el país. Una encuesta de CID Gallup divulgada el miércoles mostró que el 27% de la población considera que el alto costo de la vida es actualmente el problema más grave de El Salvador.

Los resultados también evidencian que la economía doméstica domina cada vez más las inquietudes de la ciudadanía. Después del costo de vida, el precio de la electricidad apareció como la segunda preocupación más importante, con un 22%, mientras que la vivienda alcanzó el 13%. Salud, desempleo y acceso al agua potable registraron cada uno un 7% de menciones.

La encuesta refleja cómo las prioridades de los salvadoreños comienzan a girar hacia temas relacionados con el bolsillo familiar. El aumento de precios en alimentos, servicios básicos y vivienda parece ocupar ahora el centro del debate cotidiano entre los hogares del país.

En contraste, apenas un 2% de los encuestados señaló a la inseguridad como su mayor preocupación, reflejando un cambio significativo en la percepción nacional tras la reducción de los índices de criminalidad registrada en los últimos años.

 

Durante años, El Salvador estuvo marcado por la violencia de pandillas y altos niveles de criminalidad. Sin embargo, los datos divulgados muestran una transformación importante en la percepción sobre seguridad. El 97% de los consultados afirmó no haber sido víctima de ningún delito en los últimos cuatro meses, mientras que el 90% aseguró que el crimen ha disminuido en el país.

Además, la aprobación hacia las medidas de seguridad sigue siendo ampliamente favorable. El 95% expresó estar de acuerdo con las acciones antipandillas implementadas y un 83% incluso apoyó endurecer aún más las medidas contra las estructuras criminales.

Los resultados de la medición muestran un nuevo escenario para El Salvador. Aunque la seguridad sigue siendo valorada positivamente por gran parte de la población, el desafío económico comienza a ganar terreno en las preocupaciones ciudadanas. Para muchos salvadoreños, el temor a la violencia parece haber cedido espacio a la presión diaria de llegar a fin de mes.

Exit mobile version