El Salvador crece 4.8 % y logra su mejor arranque económico en 17 años, aunque la inversión extranjera cae 40 %

El crecimiento del PIB superó ampliamente el promedio histórico de los primeros trimestres, pero la reducción de la inversión extranjera plantea dudas sobre la sostenibilidad del impulso económico.

La construcción, la logística y el comercio impulsaron el crecimiento económico de El Salvador durante el primer trimestre de 2026.

El Salvador comenzó 2026 con uno de sus mejores desempeños económicos de las últimas décadas. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.8 % durante el primer trimestre, más del doble del promedio registrado en igual período de los últimos 17 años. Sin embargo, el buen resultado coincidió con una caída del 40.4 % en la inversión extranjera directa (IED), un indicador clave para el crecimiento de largo plazo.

El Banco Central de Reserva informó que la economía alcanzó un valor de $9,261.8 millones, unos 604.7 millones más que en el mismo trimestre de 2025. Además, 17 de los 19 sectores productivos registraron crecimiento y concentraron el 80.3 % de la actividad económica, reflejando un avance ampliamente distribuido.

La construcción lideró la expansión con un crecimiento del 13.5 %, seguida por los sectores de minas y canteras, transporte, hoteles y restaurantes. Según la autoridad monetaria, este desempeño respondió al impulso de la inversión pública y privada, proyectos estratégicos, el dinamismo del consumo familiar y la actividad logística.

Aseguran que el descenso no responde a una fuga de capitales, sino principalmente a una mayor salida de utilidades.

Inversión extranjera baja

No obstante, mientras la economía aceleró su crecimiento, la inversión extranjera directa neta cayó un 40.4 %, al ubicarse en 217.96 millones de dólares, es decir, 148.28 millones menos que en el primer trimestre del año anterior. La manufactura concentró más de la mitad de esa inversión, mientras sectores como transporte, finanzas y agropecuario registraron saldos negativos.

Las autoridades sostienen que el descenso no responde a una fuga de capitales, sino principalmente a una mayor salida de utilidades hacia las casas matrices de empresas extranjeras. Aun así, especialistas advierten que atraer nuevas inversiones seguirá siendo determinante para aumentar la productividad y fortalecer el crecimiento.

El economista y expresidente del Banco Central de Reserva, Carlos Acevedo, señaló que el desempeño del primer trimestre estuvo por encima de las previsiones para todo el año, estimadas entre 3 % y 3.5 %. También destacó que la construcción genera un importante efecto multiplicador sobre el empleo, la demanda de materiales y los servicios vinculados.

De cara al resto de 2026, el principal desafío para El Salvador será convertir este fuerte crecimiento en un proceso sostenido. Para ello, analistas consideran necesario que la expansión económica venga acompañada de mayor inversión productiva, generación de empleo formal, mejora de la infraestructura y un incremento de las exportaciones, de modo que el buen inicio del año se traduzca en una base sólida para el desarrollo de largo plazo.

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