Para muchas familias panameñas, la falta de dinero ya no significa únicamente comprar menos: también significa comer menos veces al día. En casi la mitad de los hogares consultados, alguien tuvo que hacer menos de tres comidas diarias durante las últimas cuatro semanas porque no había suficientes alimentos.
El dato surge del Estudio de Percepción Ciudadana sobre Calidad de Vida en Panamá, realizado por Gallup de Panamá para la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP). La encuesta recogió respuestas de 1,238 adultos en todo el país.
El recorte de comidas golpea con especial fuerza a quienes tienen menos recursos. Lo reportó el 52 % de los hogares de nivel socioeconómico bajo, frente al 21 % de los de nivel alto: una diferencia de 31 puntos porcentuales.
La brecha también se ve en el mapa. En Bocas del Toro, el 75 % de los hogares reportó que alguien había reducido sus comidas; en la comarca Ngäbe Buglé, el 74 %. En Los Santos la cifra fue del 31 % y en Herrera, del 33 %.
Fuera del área metropolitana, el problema alcanza al 53 % de los hogares, frente al 42 % dentro de ella. La diferencia muestra que la dificultad para alimentarse no se concentra solo en los sectores de menores ingresos, sino que también cambia según el lugar donde se vive.
El bolsillo enfrenta, además, el costo de productos cotidianos. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, la canasta básica de alimentos en los distritos de Panamá y San Miguelito costó USD 366,98 en junio de 2026, USD 3,34 más que un año antes.
Ese mes se encarecieron productos como el pan de molde, las tortillas empacadas, la leche en polvo, la zanahoria, el repollo y el tomate, aunque otros bajaron de precio.
Dentro de la encuesta, el 38 % afirmó que la economía de su hogar empeoró en el último año. Entre esas personas, el 62 % señaló el costo de la alimentación como una de las principales razones y el 30 % mencionó que alguien de la familia perdió su empleo.
Incluso recibir un salario no asegura cubrir todos los gastos: entre los asalariados consultados, el 47 % dijo que su sueldo no alcanza para necesidades básicas como comida, servicios, medicinas o vivienda. Y, entre todos los entrevistados, el 68 % ve poco o nada probable poder ahorrar durante los próximos doce meses.
