El aumento del precio del petróleo podría causar mayor inflación y aumentos en alimentos y medicinas, advierten economistas centroamericanos

Los precios elevados de los combustibles podrían mantenerse hasta 12 meses dependiendo cuánto se extienda el conflicto, advierten especialistas.

El aumento del costo de los combustibles afectará el precio de alimentos, energía eléctrica, transporte y medicamentos.

Economistas centroamericanos advirtieron este lunes que entre las consecuencias de la guerra en Medio Oriente habría un fuerte impacto en la inflación y en el costo de la vida. Los economistas también prevén que los precios de los combustibles sigan aumentando hasta incluso en los próximos seis meses.

Olmedo Alfaro, miembros de la Asociación panameña de ejecutivos de empresas (Apede) aseguró que la actual “desestabilización” en los precios del combustible afectará a todo el mundo con inflación y estancamiento económico.

Alfaro explicó que el petróleo no solo es utilizado como combustible para medios de transporte, sino para procesos industriales, manufactura y otros procesos como la elaboración de fertilizantes, que se deshacen con gas natural, entonces al aumentarse el precio del petróleo se incrementará el costo de fertilizantes y esa cadena traerá aumento de precios en un sin fin de productos.

“Los fletes han aumentado drásticamente en los últimos días, quizás se han duplicado y esto encarece las mercancías que se importa Panamá, es decir, que esto va a afectar el bolsillo de los panameños desde hace tres días” señaló Alfaro durante una entrevista en Radio Panamá.

Por otro lado, el economista hondureño Obed García sostuvo que la actual guerra no solo afecta los precios actuales, sino que determina el costo en los próximo meses.

Explicó que el efecto del conflicto podría ser evidente en los precios en “por lo menos los siguientes tres, seis y 12 meses”.

Advierte aumentos de alimentos y medicinas

García espera que dependiendo si el conflicto no se extiende, los precios del petróleo podrían empezar a bajar hasta finales de junio aunque por la negociación a futuro de los precios del combustible, el costo que tendrán que pagar los consumidores finales podrían seguir subiendo “porque todavía” van a mantenerse por las negociaciones pasadas.

Por este incremento sostenido para los próximos meses, García considera que pocas familias hondureñas podrán absorber el costo “sin verse obligados a disminuir su consumo o en el peor de los casos a quedar en una situación de indefensión porque el precio de la energía va a subir, el precio de los alimentos va a subir y eso se va a trasladar a precios más complicados de negociar como medicamentos”.

Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (AGEG), Enrique Meléndez, afirmó que la menor oferta de petróleo se sigue acumulando por el cierre del Estrecho de Ormuz, mientras la demanda sigue aumentado, lo que está incrementando el precio.

Aseguró que los precios actuales rondan entre los 32 y los 34 quetzales en la gasolina super y en el diésel entre los 31 y 33 quetzales. Recordó que el precio más alto alcanzado en los últimos años en Guatemala fue en 2022 por el conflicto Rusia-Ucrania, en el que los combustibles llegaron hasta los 39 quetzales.

“El diésel está tomando mayor demanda, los inventarios están más bajos. En invierno se produce más diésel para la calefacción. Tendrá efectos no solo en la economía nacional, yo creo que en la economía mundial. Tomando en cuenta que es una interrupción del 20 % de la oferta del petróleo, que no habíamos tenido antes. Tiene un impacto a nivel mundial” aseveró Meléndez.

El economista guatemalteco Hugo Maul aseguró a Centroamérica360 que este aumento de precios en el barril tendrá un impacto directo en el encarecimiento de mercancías y personas, aumenta el precio de la energía eléctrica, en el transporte y por ende “se reduciría la capacidad de producción del país y afecta la tasa de crecimiento del PIB”.

El Salvador no ve efecto a corto plazo

Mientras que en El Salvador, el expresidente del Banco Central de Reserva, Carlos Acevedo, dijo a Centroamérica 360 que dependiendo de la prolongación del conflicto, “el impacto sobre el mercado de hidrocarburos será más severo” y podría causar “efectos más fuertes sobre los mercados bursátiles y las condiciones económicas globales”.

La ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem, aseguró en radio YSKL que no esperan un efecto negativo por esta situación y recordó que en ocasiones anteriores que se han presentado crisis como esta, el Gobierno ha tomado medidas para reducir el impacto en el bolsillo de los salvadoreños.

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