Remesas crecerían hasta 3 % en Centroamérica en 2027 y afrontarán una severa desaceleración

El Diálogo Interamericano prevé una fuerte desaceleración de las remesas en 2027, con un crecimiento de 0 % para El Salvador, 2.5 % para Guatemala, 3 % para Honduras y 2 % para Nicaragua.

Las remesas sufrirán una severa desaceleración en Centroamérica para 2027, según Diálogo Interamericano.

Las remesas familiares que reciben El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua crecerían entre 0 % y 3 % durante 2027, una marcada desaceleración frente a los incrementos registrados en los últimos años, según las proyecciones del organismo estadounidense Diálogo Interamericano, que advierte de los efectos económicos que tendría el menor dinamismo de estos recursos en Centroamérica.

El informe Insights on Trends in Remittances to Latin America and the Caribbean, 2026, proyecta que Honduras tendría el mayor crecimiento entre los cuatro países analizados, con 3 %, seguido de Guatemala con 2.5 % y Nicaragua con 2 %. El Salvador tendría el menor desempeño, pues sus remesas registrarían un crecimiento de 0 % durante 2027.

Las previsiones representan una importante desaceleración después del crecimiento observado en 2025 y el estimado para 2026. Guatemala cerraría este año con $27,062 millones en remesas, un aumento de 7 %; Honduras alcanzaría $13,495 millones, con un 10.5 % más; Nicaragua recibiría $6,772 millones, un 11 % adicional; y El Salvador llegaría a $10,458 millones, con un incremento de 4.8 %.

La dependencia de estos recursos vuelve particularmente relevante la desaceleración para las economías centroamericanas. Las remesas representan un 34 % del producto interno bruto (PIB) de Honduras, 33 % del de Nicaragua, 28 % del de El Salvador y 22 % del de Guatemala, según los cálculos incluidos en el informe.

El peso también es significativo en el consumo de los hogares. Las remesas equivalen al 39 % del consumo privado de Nicaragua, 37 % en Honduras, 33 % en El Salvador y 25 % en Guatemala. El estudio estima, además, que un 70 % de los hogares salvadoreños recibe remesas, frente a un 42 % en Nicaragua, 39 % en Honduras y 33 % en Guatemala.

El Diálogo Interamericano relaciona la desaceleración con una reducción en el número de migrantes que envían dinero, el aumento de las deportaciones desde Estados Unidos y un menor crecimiento de las cantidades remitidas. El documento señala que muchos centroamericanos trabajan en construcción y hostelería y que sus ingresos no han aumentado lo suficiente para mantener el ritmo de crecimiento de los envíos.

Para 2027, el estudio proyecta una caída de 9.4 % en el número de remitentes hacia Guatemala, de 6.3 % para Honduras y de 4.7 % para Nicaragua. En El Salvador, en cambio, la reducción estimada es de 0.4 %. El informe también calcula disminuciones en la cantidad de hogares receptores de Guatemala, Honduras y Nicaragua, mientras para El Salvador estima una variación positiva de 0.3 %.

El estudio advierte que la desaceleración de las remesas reducirá la actividad económica centroamericana porque estos ingresos representan más del 25 % de la economía regional y varios países carecen de motores económicos capaces de sustituirlos. El análisis sostiene que, históricamente, por cada crecimiento de 5.5 % en las remesas, el PIB aumenta 1 %, por lo que una reducción de estos flujos tendría consecuencias económicas importantes.

 

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