Costa Rica, Panamá y Guatemala encabezan el avance de la movilidad eléctrica en Centroamérica, en un proceso que, aunque aún incipiente, muestra señales claras de crecimiento y oportunidades para transformar el transporte en la región, concluye un diagnóstico presentado este martes por el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) con el apoyo de Taiwán.
El estudio, elaborado por la empresa Sustainability & Research S.A. de C.V., identifica avances relevantes en la adopción de vehículos eléctricos, aunque con marcadas diferencias entre países.
“La adopción de vehículos eléctricos en la región SICA muestra avances significativos, aunque con diferencias entre países. República Dominicana, Costa Rica, Panamá y Guatemala lideran esta transición”, señaló Luis Martínez, director de la firma responsable del diagnóstico.
Avances en transporte público y flotas
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el crecimiento del uso de autobuses eléctricos en algunos países de la región. En Guatemala, el sistema Transmetro cuenta con 24 autobuses eléctricos, que ya representan el 34 % de su flota.
En República Dominicana, se han incorporado 150 autobuses eléctricos destinados al transporte estudiantil, mientras que Belice avanza con un proyecto piloto de tres unidades en la ciudad de Belmopán.
Participamos en la “Presentación del diagnóstico de la electromovilidad en la región del SICA: oportunidades y desafíos”, realizado en el marco del proyecto “Promoción de la Movilidad Eléctrica en Países del SICA”, ejecutado por UCE-SICA, @CCADSICA con cooperación de Taiwán🇹🇼. pic.twitter.com/UteFcjWLZG
— Taiwán en SICA (@Taiwan_Sica) January 20, 2026
Estos avances contrastan con los desafíos estructurales del transporte en Centroamérica, donde persiste un parque vehicular envejecido, con unidades que oscilan entre 10 y 30 años de antigüedad y altos niveles de contaminación. A ello se suman una elevada tasa de motorización y un transporte público limitado, factores que incrementan la presión sobre los sistemas urbanos y el medio ambiente.
¿Por qué no ha crecido la electromovilidad?
El diagnóstico identifica obstáculos que se repiten a nivel global, como la limitada infraestructura de carga, especialmente de un sistema rápido; el desconocimiento y la percepción negativa hacia la tecnología por falta de información; y los factores económicos, en particular el alto costo de adquisición de los vehículos eléctricos.
En el caso específico de la región SICA, los retos se profundizan por la ausencia de un marco estratégico regional y la falta de políticas públicas coordinadas.
También se señalan capacidades institucionales limitadas, derivadas de la escasez de especialistas; la carencia de esquemas financieros adecuados, con tasas de interés elevadas y dificultades para asegurar vehículos eléctricos; y, en algunos países, un déficit energético por la baja generación eléctrica. A ello se suma la resistencia al cambio, asociada a la preferencia histórica por los vehículos de combustión interna.
Pese a estos desafíos, varios países han implementado incentivos para fomentar la electromovilidad. Guatemala y El Salvador cuentan con exenciones graduales del IVA y del impuesto a la primera matrícula por un período de 10 años. En el caso salvadoreño, la exención es del 100 % para vehículos nuevos y del 25 % para usados.
Costa Rica aplica exenciones de impuestos de forma progresiva, mientras que Panamá mantiene incentivos fiscales vigentes hasta 2030, lo que ha contribuido a dinamizar la adopción de esta tecnología.
El estudio también destaca que el 93 % de las recargas en Costa Rica se realizan en el hogar, un factor clave para la adopción inicial de los vehículos eléctricos. Además, se citan investigaciones que muestran que la exposición a infraestructura de carga rápida reduce de manera significativa la percepción negativa sobre la movilidad eléctrica.







