La creciente congestión en el Canal de Panamá comenzó a modificar las rutas utilizadas por los buques que transportan gas licuado de petróleo (GLP), con embarcaciones que recurren a operaciones poco habituales frente a las costas panameñas o realizan largos desvíos alrededor de Sudamérica para evitar las demoras, reveló la agencia de noticias Bloomberg.
Los tiempos de espera para atravesar la vía interoceánica aumentaron hasta 19 días, su mayor nivel desde 2022, según datos de Argus Media. La situación llevó a algunos operadores a pagar millones para conseguir posiciones más adelantadas en la fila de tránsito, mientras otros buscan alternativas para mantener el suministro hacia los mercados asiáticos.
La congestión se intensificó por el aumento del tráfico derivado de la guerra con Irán y por restricciones aplicadas a la cantidad de carga y al número de embarcaciones que pueden cruzar el canal. Las condiciones más secas asociadas con el fenómeno de El Niño también presionan la operación de una infraestructura que depende de la disponibilidad de agua para el funcionamiento de sus esclusas.
Los buques Neopanamax figuran entre los más afectados por las demoras. Estas embarcaciones son utilizadas habitualmente para transportar GLP desde la costa estadounidense del golfo de México hacia Asia. Los Panamax, de menor tamaño y que utilizan otro sistema de esclusas, no registran incrementos similares en sus tarifas y tiempos de espera, según operadores citados en el reporte.
Una de las operaciones inusuales se produjo frente al puerto de Balboa, en el Pacífico panameño, donde el Panamax Energia Grandeur transfirió su cargamento al Neopanamax Eneos Wisdom. El primero había transportado previamente GLP rumbo a Japón antes de regresar, una maniobra que permitiría emplearlo repetidamente para movilizar gas de un extremo al otro del canal.
Ambas embarcaciones fueron fletadas por TotalEnergies. Los operadores consideran que este mecanismo puede resultar más rentable que mantener ocupado al Energia Grandeur durante aproximadamente un mes en un viaje hasta Asia.
La saturación también llevó al supertanquero Gas Scorpio a emprender una ruta alrededor de Sudamérica para dirigirse a cargar en Estados Unidos, un trayecto que agrega aproximadamente un mes de navegación. El buque se encontraba frente a las costas de Chile y una operación similar no se observaba desde 2023, cuando la escasez de lluvias también provocó problemas de tránsito en el canal.
“El mercado mundial de GLP ya está bajo una fuerte presión por las tensiones en el estrecho de Ormuz, y el Canal de Panamá es otra perturbación que simplemente no podía permitirse”, señaló Julian Renton, analista principal de líquidos de gas natural de East Daley Analytics, citado por Bloomberg. “Es una clara muestra de cómo la geopolítica, el clima y la seguridad energética están chocando en tiempo real”.






