Los ajustes aplicados durante septiembre volvieron a presionar el bolsillo de los centroamericanos. El encarecimiento amenaza con trasladarse al transporte público, los alimentos y otros productos esenciales.
En Guatemala no existe una tarifa nacional obligatoria. Los precios cambian según la empresa, la ubicación de la estación y si el establecimiento funciona como autoservicio o brinda atención completa.
En las estaciones guatemaltecas de autoservicio, el diésel tiene un precio promedio de 49.39 quetzales ($6.48) por galón. La gasolina regular se vende a $5.59 y la superior alcanza los $5.85.
El valor aumenta en los establecimientos con servicio completo, donde el diésel llega hasta $6.62. En esas estaciones, la gasolina regular cuesta alrededor de $5.72 y la superior se acerca a los $6.

El Salvador presenta precios considerablemente menores. El diésel tiene una referencia nacional de $4.86 por galón, mientras la gasolina regular parte de $4.80 y la superior de $5.13.
Los combustibles salvadoreños aumentaron $0.17 durante la segunda quincena de septiembre. Pese al ajuste, llenar un tanque de 15 galones con diésel cuesta alrededor de $73, frente a casi $100 en una estación guatemalteca con servicio completo.
El precio del galón de diesel en Guatemala es entonces cerca del 36% más caro que en El Salvador.
Costa Rica también aparece entre los mercados más caros. La gasolina súper equivale a $6.15 por galón (casi 20% más cara que en El Salvador), la regular ronda los $5.99 y el diésel alcanza aproximadamente $5.83 (20% más que El Salvador).
En Panamá, el diésel subirá a US$5.79, mientras en Tegucigalpa se vende por unos US$5.48. El panorama confirma que el costo de movilizar personas y mercancías cambia ampliamente dentro de una región dependiente de las importaciones de derivados del petróleo.







