Belice y Taiwán impulsan proyecto para convertir sargazo en energía

El plan contempla una planta demostrativa, reparto comunitario de beneficios y formación técnica para jóvenes beliceños.

El acuerdo busca convertir la alga marina conocida como Sargazo, que por años ha afectado las costas caribeñas, en una fuente de electricidad despachable y datos para la gestión de carbono.

La empresa Ocean Star Bio-Tech Co., Ltd. firmó esta semana una carta de intención con la Embajada de Belice en Taiwán y el Centro de Investigación y Desarrollo de Industrias Metálicas de Taiwán (MIRDC) para desarrollar un proyecto que transforme el sargazo en energía renovable en Belice, al tiempo que crea una ruta de empleo vinculada a formación técnica.

El anuncio se hizo oficial durante una conferencia de prensa conjunta en Taipéi y marca el paso de la planificación a la ejecución de esta iniciativa estratégica entre el país centroamericano y socios taiwaneses.

El proyecto se sustenta en tres pilares: una planta demostrativa de conversión de sargazo a energía en territorio beliceño, un sistema de distribución de beneficios para comunidades locales y un programa de formación técnica en Taiwán vinculado a empleos permanentes en Belice.

Ocean Star explicó que el sistema utilizará tecnología de Inteligencia Artificial de las Cosas (AIoT) para el procesamiento del sargazo, los equipos y la operación en su conjunto. La meta es convertir esta alga marina, que por años ha afectado las costas caribeñas, en una fuente de electricidad despachable y datos para la gestión de carbono.

El sargazo es un grupo de macroalgas pardas flotantes del género Sargassum que vive en la superficie del océano, formando grandes conjuntos que sirven de refugio y alimento a diversas especies marinas. Su llegada masiva a costas del Caribe y Atlántico se asocia al cambio climático y al exceso de nutrientes, generando problemas ambientales, turísticos y de salud al descomponerse. 

En colaboración con MIRDC, el modelo integrará exportación de tecnología con desarrollo de capacidades locales, buscando replicarse en otros contextos internacionales. El enfoque técnico seguirá una estrategia en tres etapas: recolección y pretratamiento del sargazo (“remoción”), estandarización como biocombustible y gasificación (“reutilización”), y finalmente, generación de valor añadido con biochar y monitoreo de carbono (“valor agregado”).

La planta iniciará con un sistema modular de 100 kilovatios, montado sobre plataformas móviles, con posibilidad de escalar a nivel de megavatios según disponibilidad del sargazo y demanda energética.

La participación comunitaria será esencial. Se prevé que grupos locales participen en la recolección y suministro de sargazo, y que reciban una porción proporcional de los ingresos generados por la venta de energía, en función de su contribución. Con esto, se busca reemplazar las respuestas de emergencia frente al sargazo por un modelo sostenible con beneficios compartidos.

Además, se implementará un programa paralelo de formación que conectará becas de estudio en Taiwán con entrenamientos prácticos apoyados por MIRDC y otras entidades. Los participantes destacados podrán integrarse a las operaciones de Ocean Star en Belice, consolidando un modelo de cooperación público-privada que une energía limpia con desarrollo profesional a largo plazo.

 

 

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