El Banco Mundial ve un “crecimiento relativamente sólido en la economía de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras según indica el informe “Panorama económico de América Latina y el Caribe” publicado este mes.
El informe anual asegura que la economía de Centroamérica muestra “un crecimiento relativamente sólido” que ha estado respaldado por los flujos constantes de remesas, las exportaciones de servicios y “una mayor integración en las cadenas de valor” en la región.
Especialmente en el caso de El Salvador, señala que la solidez de la economía se ha visto influenciada por “el entorno de seguridad” que ha potenciado el turismo, el comercio minorista y la inversión, que a su vez ha sido potenciada por “robustas entradas de remesas” que han fomentado la liquidez interna.
En las perspectivas de crecimiento para este año, Panamá alcanzaría un 3.9 respecto a la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real; Guatemala reportaría un 3.7; Costa Rica conseguiría un 3.6; en Honduras y Nicaragua sería de 3.4 y en El Salvador sería de 3.2.
Particularmente, el informe destaca que Costa Rica se ha beneficiado de los servicios de alto valor como dispositivos médicos e inversiones de “nearshoring”. Además, enfatiza que Costa Rica “ha construido redes amplias” con socios mundiales que le garantizan acceso y reglas predecibles.
Crecimiento lento para América Latina
A nivel latinoamericano, el panorama cambia, pues el Banco Mundial espera un “crecimiento lento” por la incertidumbre mundial y la debilidad de la inversión en la región, que solo permitiría crecer un 2.1 %, lo que representa una caída respecto al crecimiento de 2.4 % del año pasado.
Tomando en cuenta estos datos, el Banco prevé “un entorno macroeconómico desafiante” que se consolida con los elevados costos de endeudamiento, la débil demanda externa y las presiones de inflación por la situación geopolítica que detiene la inversión privada y por ende la creación de empleos.







