El Banco Central de Costa Rica (BCCR) redujo ligeramente sus proyecciones de crecimiento económico para 2026 y 2027, al estimar que la economía crecerá 3.4 % este año y 3.5 % el próximo, según el Informe de Política Monetaria (IPM) presentado este jueves. Las nuevas previsiones representan una disminución de 0.1 puntos porcentuales respecto a las divulgadas en abril.
La entidad explicó que la demanda interna continuará siendo el principal motor de la actividad económica, aunque advirtió que el escenario internacional sigue marcado por la incertidumbre derivada de las tensiones geopolíticas, las políticas comerciales de Estados Unidos y la fragmentación geoeconómica, factores que continúan afectando las perspectivas económicas.
En materia de inflación, el Banco Central proyectó que durante el período comprendido entre el tercer trimestre de 2026 y el segundo trimestre de 2028 el indicador se mantendrá, en promedio, por encima del 2 %, pero aún por debajo de la meta oficial de 3.0 %. La institución atribuyó este comportamiento a la moderación prevista en los precios internacionales del petróleo y de otras materias primas, así como a la apreciación del colón y a una mayor oferta de bienes en el mercado local.
Como parte de su estrategia monetaria, la Junta Directiva del BCCR decidió en julio reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, pasando de 3.25 % a 3.0 %. La decisión respondió a que la inflación general continuó en terreno negativo, mientras que los indicadores de inflación subyacente permanecieron cercanos a cero y la actividad económica mostró señales de desaceleración.
El informe también señala que las condiciones financieras permitieron aplicar esa reducción sin generar riesgos inflacionarios adicionales.
El Banco Central destacó que el sistema financiero mantiene un excedente de liquidez y una amplia disponibilidad de divisas, situación que permitió atender las necesidades del sector público y fortalecer las reservas internacionales del país, además de contribuir a la apreciación de la moneda costarricense.
Principales riesgos
En cuanto a los principales riesgos para la economía, la institución advirtió que un agravamiento de los conflictos geopolíticos podría elevar nuevamente los precios internacionales del petróleo y otras materias primas. También mencionó como amenazas eventuales fenómenos climáticos extremos que afecten la producción y el suministro de bienes y servicios.
Por el contrario, el Banco Central indicó que una desaceleración mayor a la prevista en las economías de los principales socios comerciales, una transmisión más lenta de las reducciones de la tasa de interés hacia el sistema financiero o expectativas de inflación persistentemente inferiores a la meta podrían mantener la inflación por debajo del objetivo durante más tiempo.
El informe también señala que la economía costarricense mantiene un crecimiento positivo, aunque más moderado, impulsado principalmente por el consumo interno y la intermediación financiera. Sin embargo, advierte un deterioro de las finanzas públicas, con una deuda del Gobierno Central equivalente al 61.1 % del Producto Interno Bruto (PIB), así como una desaceleración del mercado laboral y un mayor déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos.
